
Charles Bolden, administrador de la NASA, aseguró en una audiencia ante legisladores del Comité de Ciencias de la Cámara de Representantes, que la única solución ante una emergencia por un meteorito o asteroide, es rezar.
El funcionario expresó que la agencia está trabajando en tecnologías que permitan la desviación de objetos que puedan impactar la Tierra, y que tratan de controlar los objetivos potencialmente peligrosos.
La NASA está monitoreando a más de un 95% de los objetos de gran tamaño que circula alrededor del planeta y que poseen un diámetro de 1 kilómetro o más.
El pasado mes de febrero un asteroide de aproximadamente 17 metros de diámetro estalló sobre Cheliábinsk, Rusia, dejando más de 1.500 personas heridas y graves daños materiales.