
El banco británico Standard Chartered Bank fue acusado este lunes por las autoridades regulatorias de Nueva York de esconder transacciones ilegales con Irán por un total de 250.000 millones de dólares en casi 10 años.
Las transacciones "colocaron al sistema financiero estadounidense en una posición vulnerable a terroristas, traficantes de armas, drogas y regímenes corruptos, y privaron a los investigadores de información crucial para efectuar un seguimiento de todo tipo de actividades criminales", estimó el Departamento de Servicios Financieros del estado de Nueva York.