
Benedicto XVI llegó este viernes a México, desangrado por la guerra contra las drogas, y fue objeto de una emotiva recepción en su primera visita, antecedida por el llamado a desenmascarar "las falsas promesas y mentiras del narcotráfico", lanzado desde su avión.
Antes de tocar tierra, el jefe de la iglesia Católica tuvo además un mensaje para Cuba, a donde viaja el próximo lunes. Al marxismo "no responde ya a la realidad", y es necesario buscar "nuevos modelos", afirmó.
El avión papal aterrizó hacia las 16:13 hora local (22:13 GMT) en el aeropuerto de Silao, Guanajuato (centro), donde fue recibido por el presidente Felipe Calderón y más de 3.500 invitados especiales, música de mariachi y danzas folclóricas.
En total más de 600.000 personas participaron de la recepción al Papa, dijo el portavoz del Vaticano, el sacerdote Federico Lombardi.
Joseph Ratzinger se dijo complacido de estar en México y en América Latina, en lo que es su primera visita a países de habla hispana desde el inicio de su pontificado, en 2005. "Deseo estrechar las manos de todos los mexicanos y abrazar a las naciones y los pueblos latinoamericanos", declaró.
El Papa afirmó que rezará "particularmente por los que sufren a causa de antiguas y nuevas rivalidades, resentimientos y formas de violencia". Aludió así a las guerras de la droga que desangran a México y han dejado desde diciembre de 2006 más de 50.000 muertos como resultado de luchas entre cárteles y el operativo militar lanzado para combatirlos.
En la conferencia de prensa que concedió en el avión, llamó a "desenmascarar las falsas promesas y las mentiras" de los traficantes de drogas, algunos de los cuales se dicen católicos. "El problema del narcotráfico y de la violencia es una gran responsabilidad para la Iglesia de este país con 80% de católicos", subrayó.
Calderón, al recibirlo en el aeropuerto, declaró que su visita "alentará el esfuerzo de los mexicanos y reconfortará el alma" de un país que "ha sufrido la violencia descarnada y despiadada de los delincuentes".
"El crimen organizado muestra hoy un siniestro rostro de maldad como nunca antes", afirmó Calderón en alusión a las macabras ejecuciones, decapitaciones y desmembramientos que practican las bandas de narcotraficantes.