
Israel lanzará licitaciones para construir más de 800 nuevos alojamientos en dos barrios de colonización en Jerusalén Este, afirmó este martes el portavoz del ministerio de Vivienda.
Las licitaciones se lanzarán antes de "un mes o dos", declaró Ariel Rosenberg.
Un total de 749 viviendas serán construidas en el distrito de Har Homa, en el sur de Jerusalén, y otras 65 en Pisgat Zeev, en el norte del sector de mayoría árabe de Jerusalén Este ocupada y anexionada, dijo.
El procedimiento de licitación está relacionado con una directriz del gobierno para acelerar la construcción en las colonias tras la admisión de Palestina en la UNESCO, añadió.
"Llevará un mes o dos antes de que los lotes se sometan a una oferta, imagino que harán falta luego otros dos o tres meses para anunciar a los vencedores y un año o un año y medio después comenzará la construcción", precisó.
La decisión de lanzar licitaciones llega tras "la reciente decisión del gobierno de acelerar la construcción en Jerusalén", después de que los palestinos entraran como miembros de pleno derecho en la UNESCO, añadió.
Como medida de retorsión, Israel anunció el 1 de noviembre la construcción de 2.000 viviendas adicionales para los colonos, así como la congelación del pago de los fondos que debe a los palestinos.
Con sede en París, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) se ha convertido en la primera agencia de la ONU en admitir a Palestina, lo que supuso una victoria diplomática para los palestinos, apoyados por 107 de los 195 Estados. Un total de 52 se abstuvieron y 14 votaron en contra.
Washington e Israel se habían opuesto a esta iniciativa por considerar que se trataba de una medida unilateral que podría perjudicar la reanudación de las negociaciones de paz israelo-palestinas.
Pero las medidas de represalia del Estado hebreo provocaron una avalancha de condenas internacionales, incluso de la Casa Blanca, "profundamente decepcionada" por la reacción israelí.
Israel ocupó el sector Este de la Ciudad Santa durante la guerra de los Seis Días en 1967, y luego lo anexionó.
El Estado hebreo considera a Jerusalén como su "capital eterna e indivisible", y no ve las construcciones en la parte Este de la ciudad como una colonización.
Por el contrario, la comunidad internacional no reconoce la ocupación ni la anexión de la parte oriental de Jerusalén y estima que todas las colonias son ilegales.
Los palestinos quieren convertir Jerusalén Este en la capital de su futuro Estado.