
El entrenador del Real Madrid, el portugués José Mourinho, admitió que se equivocó al meter su dedo en el ojo de Tito Vilanova durante el partido de vuelta de la Supercopa de España del pasado 17 de agosto que el FC Barcelona ganó al conjunto blanco en el Camp Nou.
"Obviamente, no debí haber hecho lo que hice, claro que no", dijo el técnico 'merengue', de 49 años, en una entrevista que concedió esta semana para la cadena Fox Sports television, durante la gira que su equipo realizó por los Estados Unidos para preparar la temporada.
"Pero no soy un idiota que hace algo sin que antes haya sucedido otra cosa y eso me hizo perder un poco el control", añadió el luso.
"Precisamente trabajo mucho con mis jugadores el control de las emociones, en la concentración para jugar bien, pero ahí cometí un error y no voy a buscar excusas, fallé", expresó.
'The special one' fue suspendido dos partidos por meter el dedo en el ojo de Vilanova en los últimos compases del encuentro de Supercopa de España entre el FC Barcelona y el Real Madrid disputado en agosto de 2011, título que cayó de lado azulgrana gracias a un 3-2 en el que decidió el argentino Leo Messi.
Mientras los jugadores de ambos equipos se enzarzaron en una pelea en el terreno de juego a causa de la gran tensión que había en el césped, las acciones de Mourinho fueron captadas por las cámaras de televisión y las imágenes dieron la vuelta al mundo.
Vilanova, que entonces era el ayudante del entrenador Pep Guardiola, fue sancionado con un partido al responder a Mourinho con una bofetada en la parte posterior de la cabeza del portugués.
El nuevo técnico catalán tomó las riendas del equipo después de que Guardiola decidiera dejar el equipo a finales de temporada, después de haber estado cuatro años como gestor culé, en los que construyó un Barça imparable y uno de los mejores equipos que se recuerdan en la historia del fútbol.