
Más de 1.000 bomberos y socorristas fueron movilizados el viernes para combatir los incendios que desde hace dos días causan estragos en el sur de Portugal y en Madeira, dos regiones muy visitadas por los turistas, según los servicios de Protección Civil.
En la región de Tavira, al sur de Portugal, más de 900 hombres, respaldados por tres helicópteros bombarderos de agua y cinco aviones, entre ellos un "Canadair" español, participaban en las operaciones para controlar los incendios que comenzaron el miércoles y se extendieron en tres frentes.
Tavira, en la región de Algarve, está situada a unos 40 km de Faro, una estación balnearia muy frecuentada en verano por los turistas extranjeros.
Según las autoridades al menos 5.000 hectáreas fueron afectadas por los incendios en esta región, visitada por la mañana por el ministro de Interior, Miguel Macedo.
En Madeira, un archipiélago del Atlántico muy apreciado por los turistas por sus espectaculares paisajes montañosos, más de 200 bomberos y socorristas respaldados por un contingente de unos 80 hombres venidos del continente, continuaban luchando contra los incendios.
Desde que comenzaron los incendios varios pueblos fueron evacuados.