
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) anunció este viernes el arranque de un sistema de monitoreo de cultivos ilícitos en México, cuyo objetivo es generar estadísticas sobre la producción de marihuana, amapola y coca.
El experto de la UNODC, Coen Bussink, dijo que asesorará y capacitará a los expertos mexicanos de fiscalía y de la Secretaría de la Marina en la metodología de análisis de los mapas satelitales para detectar cultivos de drogas y generar datos confiables y precisos.
En una rueda de prensa en la capital, recordó que la UNODC desarrolla actividades para detectar y cuantificar la producción de drogas en diversos países del mundo, en particular en Suramérica, pero también en Afganistán, Birmania, Laos y Marruecos.
Este proyecto permitirá a las autoridades mexicanas contar con una información veraz, admisible y transparente sobre los cultivos ilegales en ese país, indicó.
Los funcionarios mexicanos se negaron a ofrecer en la conferencia de prensa cifras preliminares sobre producción de drogas en el país con el argumento de que sus datos deben ser verificados a la luz de esta nueva metodología.
El representante de la Marina Alfredo Enríquez dijo que no cuentan con datos globales sobre la superficie dedicada a cultivos ilegales ni sobre la producción total de las drogas, y explicó que el trabajo de detección de sembradíos estaba dirigido principalmente a su erradicación.
Señaló que las principales zonas de cultivo de enervantes son las regiones montañosas de la Sierra Madre Occidental y la Sierra del Sur, que abarcan los estados de Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Michoacán, Guerrero y Oaxaca.
Los cultivos se localizan cada vez más en zonas alejadas y en superficies más pequeñas para evitar su detección vía satélite, abundó Enríquez.
El coordinador del sistema de monitoreo, Jerónimo Solís, indicó que el objetivo es fortalecer la infraestructura técnica y tecnológica para la obtención de datos precisos, con el fin de diseñar políticas públicas para combatir el narcotráfico.