
El Consejo de Seguridad de la ONU retiró este marte a Osama bin Laden de su lista negra, cerca de dos años después de su asesinato en Pakistán.
Sin embargo, el organismo mantuvo el congelamiento de los haberes del exjefe de Al Qaeda, muerto en 2011 por un comando estadounidense, para evitar que los fondos sean utilizados por militantes extremistas.