
El euro conservó en 2011 su estatus de segunda divisa mundial, pese a la crisis de la deuda que socava a algunos países que utilizan la moneda única, según un informe del Banco Central Europeo (BCE) publicado el miércoles.
"El papel internacional del euro fue relativamente resistente en 2011", comentó el presidente del BCE, Mario Draghi, en la introducción de este informe anual.
Sin embargo, la parte del euro en las reservas mundiales de divisas extranjeras se redujo ligeramente en 2011, al 25% contra el 25,4% a finales de 2010 a tasa de cambio constante, con 5,64 billones de dólares.
Según el BCE, hubo una "ligera caída" de las divisas en euros en manos de inversores de fuera de la zona euro a finales del año pasado, después de un primer semestre estable.
Esta caída coincide con el agravamiento de la crisis de la deuda observada en la zona euro durante el 2º semestre de 2011, que se ha transformado en crisis bancaria.
Pero "globalmente", la crisis de la deuda soberana no ha afectado al euro", según el informe sobre el "papel internacional del euro".
Reservas mundiales de divisas
La moneda única está no obstante muy por detrás del dólar. El 62,1% de las reservas mundiales de divisas el año pasado estaban en esta moneda, frente al 62,2% a finales de 2010.
El BCE señala que el sistema monetario internacional se está convirtiendo en "tripolar", en referencia a la moneda china, el renminbi o yuan, que "gradualmente desempeña un papel internacional más importante".
Los analistas de la institución monetaria de Fráncfort (oeste) subrayan "el papel emergente del renminbi como una moneda de reserva", es decir, la influencia de la política de cambios de China en la mundial y en la región asiática en particular.
Asimismo, el BCE estudió "el apetito" de los inversores extranjeros por la deuda pública de los países de la zona euro desde 2008.
Aunque la demanda de los títulos de deuda se ha mantenido bastante bien tras la bancarrota de Lehman Brothers y la crisis financiera y económica que le siguió, en los dos últimos trimestres de 2011 bajó, en particular la de los países en dificultades.
En cambio, la demanda de deuda pública estadounidense y japonesa se redujo después de Lehman Brothers pero aumentó en 2011.