
La policía lanzó gases lacrimógenos este domingo para impedir a los manifestantes tomar de asalto la sede del primer ministro libanés Najib Mikati, cuya dimisión reclama la oposición.
Al final del funeral de un alto mando policial, férreo opositor al régimen sirio, "unos jóvenes se dirigieron hacia el edificio que se encuentra en el centro de la ciudad, pero las fuerzas de seguridad les impidieron entrar disparando al aire y lanzando gases lacrimógenos", afirmó un policía en el lugar de los hechos.