
El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, retiró este martes del Congreso el polémico proyecto de venta de acciones estatales en empresas mixtas, que mantenía al país en tensión y que incluso provocó escándalos entre diputados y disturbios callejeros.
"Cumpliendo con mi obligación de velar por la conservación del orden público y la tranquilidad social he decido solicitar la suspensión de las sesiones extraordinarias de la Asamblea Nacional a fin de que se suspenda inmediatamente la discusión de los proyectos que ahí reposan", dijo Martinelli.
Además de la iniciativa para vender el 49% de las acciones que el estado mantiene en empresas de electricidad y telefonía, otro proyecto buscaba el nombramiento de magistrados en la nueva sala de Garantías Constitucionales.
Ambas iniciativas habían sido calificadas por la oposición como ilegales y lesivas para el patrimonio del Estado.
Martinelli aseguró que el gobierno actuó siempre "conforme a la Constitución y las leyes", aunque reconoció "que ha faltado una amplia divulgación de estos proyectos", dijo durante la lectura de un comunicado al país desde la sede de gobierno y rodeado por sus ministros.
"Para propiciar un amplio debate y un consenso en estos temas lo retiraremos el día de hoy (martes) de la Asamblea Nacional y los enviaremos a la concertación nacional (un grupo constituido por diversos sectores del país en donde se dialogan leyes conflictivas)", añadió el mandatario.
Durante el día se han produjeron varios disturbios en la capital panameña entre manifestantes y los cientos de policías que protegían el Congreso de las protestas ciudadanas.
Horas antes del anuncio de Martinelli, la sesión del Congreso tuvo que ser suspendida tras varios incidentes protagonizados por diputados oficialistas y opositores.