
A pesar de la crisis económica, el mercado del arte goza de una salud de hierro, como quedó ampliamente demostrado con los récords establecidos el mes de mayo en Nueva York, y Londres espera seguir beneficiándose de su dinamismo en las tradicionales subastas veraniegas.
El maratón comienza esta semana con las ventas de arte impresionista y moderno, que tendrán como grandes protagonistas a cuadros de Joan Miró, de Auguste Renoir y de Pablo Picasso, a las que seguirán hasta principios de julio las de arte contemporáneo y de grandes maestros.
"En un mundo donde las bolsas han caído en picado y las economías se han hundido, entre las pocas cosas que han subido consistentemente son las paletas de los postores en las grandes casas de subastas", afirmó este lunes un diario estadounidense en un editorial.
Sotheby's será la encargada de abrir este martes el telón con una puja encabezada por el óleo "Pintura (Estrella azul)" del español Joan Miró, estimado en entre 15 y 20 millones de libras (entre 23,7 y 31,6 millones de dólares).
El propio Miró (1893-1983) consideraba esta tela de color azul intenso que pintó en 1927 como uno de los cuadros "clave" de su producción artística.
La obra, procedente de la colección del gran mecenas francés André Lefévre, pasó 40 años en una caja fuerte antes de ser vendida en 2007 por 11,6 millones de euros en una subasta organizada en París.
Tras el éxito de la importante retrospectiva del pintor catalán presentada en el último año en Londres, Barcelona y Washington y sus recientes resultados en el mercado del arte, Sotheby's espera obtener un buen resultado.
Según Helena Newman, directora del departamento de arte impresionista y moderno de Sotheby's, las obras de Miró de este periodo "son sumamente modernas, eternas y tienen un atractivo universal, que es precisamente lo que buscan los coleccionistas internacionales actuales".
El arte tiene dificultades para satisfacer a los coleccionistas
Una pintura-poema surrealista de Miró, "Le corps de ma brune", estableció en febrero un récord mundial para el artista al venderse por 16,8 millones de libras (26,5 millones de dólares al cambio de entonces) en una subasta organizada en esta capital por su rival Christie's.
Además del Miró, Sotheby's pondrá bajo el martillo durante esta velada un "Hombre sentado" ejecutado por Pablo Picasso (1881-1973) en 1972, estimado en hasta 9 millones de libras (14,2 millones de dólares).
Al día siguiente, la casa Christie's ofrecerá al mejor postor una "Bañista" pintada en 1888 por el francés Auguste Renoir (1841-1919) y considerada una de las más bellas ilustraciones de su tema favorito, por un precio estimado en entre 12 y 18 millones de libras (entre 18,5 y 27,7 millones de dólares).
La obra, que perteneció a varias colecciones importantes, no ha vuelto a salir al mercado desde 1997, cuando se vendió por 20,9 millones de dólares, que es todavía el récord mundial para un desnudo del pintor francés.
Christie's también pondrá bajo el martillo un Picasso tardío, el monumental "Mujer con perro" de 1962, que representa a su segunda esposa Jacqueline Roque con su lebrel afgano Kabul, con un estimado máximo de 9 millones de libras (entre 7,4 y 11,2 millones de euros).
Del artista malagueño pero de otro periodo se subastará asimismo "Femme Assise" (1949), una colorida celebración del milagro del nacimiento, con una estimación alta de 7,5 millones de libras (11,5 millones de dólares).
Ninguna de estas obras debería acercarse sin embargo sobre el papel al precio logrado el 2 de mayo en Nueva York por una versión de "El grito" del pintor noruego Edward Munch ofrecida por Sotheby's, que con casi 120 millones de dólares se convirtió en la obra más cara jamás vendida.
Giovanna Bertazzoni, directora del departamento de arte impresionista y moderno de Christie's, admite las dificultades que tienen las casas de subastas para saciar el actual apetito de los coleccionistas.