
Unos 500 indígenas iniciaron este viernes una marcha desde Trinidad hasta La Paz en rechazo a una carretera que el gobierno de Bolivia pretende construir a través de una reserva ecológica, aunque el oficialismo calificó a esta protesta como política.
Los indígenas comenzaron a caminar desde Trinidad, capital del departamento amazónico de Beni, por una ruta de 600 km hasta La Paz adonde esperan llegar en entre seis a ocho semanas.
Los nativos rechazan la construcción de la carretera que dividiría al Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), de 1 millón de hectáreas, alegando que causaría graves daños en la flora, fauna y hábitat de la población del centro del país, entre los departamentos de Beni y Pando.
"Ya son los primeros kilómetros que se inicia la marcha", afirmó el líder de los indígenas amazónicos Adolfo Chávez, quien encabeza la columna de caminantes, que espera cubrir unos 15 kilómetros en el primer día de marcha.
La construcción de la ruta a través del TIPNIS es financiada con un crédito de Brasil y la obra estaría a cargo de una firma brasileña.
La polémica vía comienza en la región cocalera del Chapare, bastión político del presidente Evo Morales, y llega hasta el poblado amazónico de San Ignacio de Moxos en Beni. Del total de 300 km de la vía, 172 km atravesarán el parque indígena TIPNIS, rico en flora y fauna.
Esta es la segunda marcha que realizan los indígenas en menos de siete meses. En la anterior caminata hacia La Paz lograron, bajo presión, que el presidente Morales vetara mediante ley la construcción de la carretera.
Sin embargo, el poder Ejecutivo armó semanas después otra marcha de colonos que pedían la construcción del camino, que tiene un costo de 415 millones de dólares. El oficialismo, con ese argumento, impulsa una consulta entre los indígenas para que los lugareños decidan si quieren la vía o no, y el propio presidente Morales ha visitado el lugar con regalos y promesas de obras.