
El presidente sirio, Bashar al Asad, honró el domingo la memoria de "todos los mártires" en Siria, sean civiles o militares, cuando el país se encuentra sumergido en una espiral de violencia desde la revuelta iniciada hace casi 15 meses.
En un discurso ante el nuevo Parlamento emitido por televisión, Asad no mencionó la revuelta, cuya existencia se niega a reconocer, pero rindió homenaje a "todos los mártires, civiles o militares" e indicó que su "sangre no se habrá vertido en vano".