
El gobierno boliviano denunció este sábado que detrás del motín que protagonizan policías de bajo rango en todo el país, con reclamos salariales, hay "un escenario de golpe de Estado", con uniformados moviendo armamento y grupos de civiles que impulsan los reclamos.
"Los informes de prensa y los informes de inteligencia (del gobierno) en este momento están diciendo que se está configurando un escenario de golpe" de estado, afirmó la ministra de Comunicación, Amanda Dávila, en una entrevista exclusiva con la radio Erbol.
"Lo que nos llama la atención es que los policías estén metiendo armas en unidades policiales donde no existían, estén presionando a otras unidades para que las armas sean entregadas y que esto esté sucediendo en el país", afirmó.
Dávila precisó que información de inteligencia gubernamental y algunos medios de difusión indican que los policías están moviendo armamento "en las ciudades de Cochabamba (en el centro del país) y en Tarija (al sur)".
"¿Qué está pasando?", interrogó la ministra, quien acotó que "este escenario de golpe" pretende hacer coincidir las protestas de los policías "con la llegada de la marcha indígena" el martes a La Paz, en rechazo a una carretera en un parque ecológico.
Dávila anunció que el gobierno se reunirá este sábado para evaluar toda esta información.