"Que las máquinas ataquen a humanos de forma autónoma”: la ONU alerta sobre los peligros ante el avance de las armas autónomas
El mundo se aproxima peligrosamente a cruzar una "línea roja moral" donde las máquinas podrían seleccionar de forma autónoma a seres humanos como objetivos, advirtieron recientemente el secretario general de la ONU, António Guterres, y la presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja, Mirjana Spoljaric.
Ambos dirigentes solicitaron a los Estados que iniciaran negociaciones de reglas jurídicamente vinculantes para establecer prohibiciones y restricciones claras sobre los sistemas de armas autónomas, tecnología que avanza más rápido que la capacidad de los gobiernos para regularla.
“Hoy renovamos este llamamiento con una urgencia aún mayor. Las preocupaciones fundamentales no han cambiado, pero los riesgos se han intensificado. Estamos peligrosamente cerca de cruzar una línea roja moral: que las máquinas seleccionen de forma autónoma a seres humanos como objetivos”, señalan en una declaración., señalaron en una declaración conjunta, tres años después de su primer llamamiento sobre este tema.
La preocupación central radica en cuánto control humano se conservará sobre el uso de la fuerza a medida que las armas adquieren mayores niveles de autonomía. Guterres y Spoljaric sostienen que una mayor autonomía supone una escalada porque reduce el control humano en momentos en que las tecnologías avanzadas empleadas en campos de batalla ya están aumentando los riesgos para los civiles.
"Los Estados deben mostrar valentía política y pasar de las discusiones graduales a una acción decisiva", enfatizaron los dirigentes.
Una mayor autonomía plantea además la cuestión de quién responde cuando se comete un error o se viola el derecho internacional. Sin prohibiciones y restricciones claras, podría resultar cada vez más difícil establecer responsabilidades por errores o infracciones, erosionando las protecciones que garantiza el derecho internacional humanitario.
"Una falta de acción rápida y decisiva costará vidas. Dejará a las generaciones futuras un mundo en el que la ausencia de prohibiciones y restricciones claras sobre estas armas abre la puerta a prácticas que erosionarían las protecciones que el derecho internacional humanitario debe garantizar", advirtieron.