265 muertos, 496 desaparecidos y más de 11.000 viviendas destruidas: trágico balance del terremoto en Colombia presentado por el presidente
Colombia está viviendo uno de sus momentos más desafiantes tras el devastador terremoto de magnitud 7.4 que ha sacudido al país. Según el último balance oficial, el evento ha dejado una profunda huella de destrucción y dolor: 265 fallecidos, 3,494 heridos y un alarmante aumento a 496 personas desaparecidas.
El país está en un intenso esfuerzo de búsqueda y rescate, priorizando la localización de los desaparecidos con todas las capacidades nacionales y la cooperación internacional.
El presidente Abelardo de la Espriella, desde el Palacio de San Carlos, ha explicado las dimensiones del daño: 11,347 viviendas destruidas, 53,526 viviendas afectadas, 140 edificios colapsados, así como importantes daños en infraestructura, incluyendo centros educativos y de salud, además de importantes sectores viales afectados.
"Es una tragedia de gran dimensión, pero en estos momentos complejos debemos unirnos como una sola bandera", expresó el mandatario.
La primera dama, Ana Lucía Pineda, destacó la gestión de ayudas humanitarias bajo la campaña "Colombia Un Solo Corazón", articulada con el sector privado, ONGs y municipios.
Hasta ahora, se han distribuido más de 1,500 toneladas de alimentos y cientos de miles de litros de agua, transportados gracias al trabajo conjunto con aerolíneas y el sector privado. Además, se ha contado con el apoyo de grandes empresas.
A nivel internacional, se han establecido puntos de acopio en ciudades de Estados Unidos para maximizar la llegada de recursos necesarios.
Las regiones más afectadas incluyen los departamentos de Chocó, Risaralda, Quindío, Caldas y Valle del Cauca, donde el impacto ha sido más severo.
En respuesta, el gobierno ha decidido declarar el estado de emergencia económica para facilitar recursos y activar un plan de acción que incluye subsidios de servicios públicos y arrendamiento, alivios tributarios y financieros, y reconstrucción acelerada.
Este estado de emergencia es un paso crítico en un contexto donde el país enfrenta serias restricciones fiscales, como advirtió el presidente, debido al alto índice de endeudamiento y el desfinanciamiento presupuestario histórico. Las medidas adoptadas buscan además el respaldo a comerciantes y pequeños empresarios que han enfrentado pérdidas devastadoras.
"Enfrentamos una crisis sin precedentes, pero con determinación y unidad, reconstruiremos nuestro país", concluyó el presidente Abelardo de la Espriella, instando a la comunidad nacional e internacional a mantener firme el apoyo.