Por: Arturo McFields Yescas
Terminó la Cumbre de los BRICS con la Declaración de Nueva Delhi. Los 11 países de 4 diferentes continentes finalmente se ponen de acuerdo y emiten una declaración conjunta de 140 puntos denominada Construyendo resiliencia, innovación, cooperación y la sostenibilidad.
La Cumbre de los BRICS, integrada por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, más los nuevos miembros como Irán, Indonesia, Emiratos Árabes, Arabia Saudita, Etiopia y Egipto, evitó confrontar a Estados Unidos y claudicó en su retórica contra el dólar.
El Brasil de Lula fue un fiasco total en los BRICS. El líder comunista se ausentó del foro, no obtuvo apoyos para su candidata a la secretaría general de la ONU y tampoco para su asiento permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Brasil volvió a respaldar y abrazar a la dictadura de Cuba y sostuvo un cálido encuentro con Irán, el mismo régimen que reprime y mata mujeres a sangre fría. El Brasil de Lula no dijo nada sobre sus derechos humanos.
La dictadura de Cuba se salió con la suya. El régimen, que no es miembro pleno sino socio de los BRICS, logró un respaldo total al reclamo del supuesto bloqueo. Nadie mencionó una palabra de los 1300 presos políticos torturados en la isla.
La declaración de los BRICS señaló: “Expresamos nuestra profunda preocupación por la situación de Cuba debido al endurecimiento de las medidas unilaterales de bloqueo contra el país, sus efectos adversos en la economía y el suministro energético”.
Irán fracasó. La delegación tuvo la osadía de pedir solidaridad a los BRICS y una condena a Estados Unidos e Israel. La propuesta no tuvo eco. Todos los países exceptuando China y Rusia, han sido afectados de manera brutal por el bloqueo de Irán en aguas internacionales del estrecho de Ormuz.
China fue otro relativo ganador en la Cumbre de los BRICS. El gigante comunista logró la presidencia de los BRICS para el año 2027. Por primera vez, en siete años, Xi Jinping visitó la India e intentó romper el hielo con su archirrival asiático.
China e India emitieron sendos comunicados sobre su encuentro, demostraron su deseo de trabajar juntos, sin embargo, el tema fronterizo, que para India es vital, fue omitido como prioridad por China comunista. Un golpe diplomático inesperado pero revelador.
El imperio comunista vive una seria crisis económica, lejos del impresionante 10% anual de tiempos gloriosos. China sufre una atroz crisis inmobiliaria, sumado al envejecimiento de su población, bajo consumo y competencia con Estados Unidos.
Los BRICS prometieron luchar contra el terrorismo y promover entendimientos que lleven a la paz mundial. Lo contradictorio es que omitieron mencionar los crímenes de guerra de Rusia en Ucrania y no condenaron el terrorismo promovido por Irán, Hamás o Hezbollah. Así funciona el llamado sur global.
En 2026, los BRICS tienen más miembros y más luchas intestinas. India y China tienen fuertes rencillas y roces militares, Irán y Arabia Saudita también, sin embargo, en esta Cumbre estos rivales lograron disminuir o disimular un poco sus tensiones de antaño.
Los BRICS tuvieron una resolución conjunta, pero siguen divididos y debilitados. Tras la Cumbre de Nueva Delhi el dólar sigue fuerte, el sur global izquierdista sigue fragmentado y el multilateralismo indestructible sigue siendo una promesa sin cumplir.
**El autor es periodista exiliado, exembajador ante la OEA y exmiembro del Cuerpo de Paz de Noruega (FK). Es exalumno del Seminario de Seguridad y Defensa del National Defense University y el curso de Liderazgo de Harvard.