Autoridades sanitarias mantienen monitoreo epidemiológico en La Guaira, Venezuela, para prevenir la propagación de enfermedades
Ante la emergencia en el litoral central de Venezuela tras los devastadores terremotos registrados, las autoridades sanitarias y organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud han reforzado la vigilancia y el control epidemiológico en La Guaira para prevenir la propagación de enfermedades como la malaria.
Según reportes, se han movilizado múltiples especialistas de salud en comunidades y campamentos transitorios.
En las jornadas, se estarían llevando a cabo pruebas diagnósticas, entrega de kits sanitarios y fumigación para mitigar riesgos de transmisión.
Los principales riesgos sanitarios se relacionan con el colapso del agua potable, el hacinamiento en refugios y la acumulación de escombros.
Esto propiciaría brotes de enfermedades diarreicas agudas, hepatitis A, leptospirosis, infecciones respiratorias e infecciones en heridas expuestas como el tétanos.
Hasta el momento, según el último reporte del régimen venezolano, 6.301 es el número de fallecidos tras los devastadores temblores.
Aparte de los fallecidos y los miles de heridos y desaparecidos, muchas familias se encuentran damnificadas.
Dos sismos consecutivos de magnitudes 7,2 y 7,5 en la escala de Richter sacudieron al país suramericano la noche del miércoles 24 de junio.
Las regiones más afectadas por los dos potentes movimientos telúricos son: La Guaira, Caracas, Miranda, Aragua, Falcón y Carabobo.
La Guaira, considerada la 'zona cero', se encuentra en una fase crítica de remoción de escombros y asistencia humanitaria.