Donald Trump confirma dos nuevas reuniones con Xi Jinping tras concluir la visita en Washington
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este viernes 25 de septiembre que sostendrá al menos dos reuniones bilaterales adicionales con su homólogo chino, Xi Jinping, antes de que finalice el año. Los compromisos se fijaron para la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), proyectada para realizarse en noviembre en territorio chino, y el encuentro de líderes del G20 programado para diciembre en el club Doral de Florida.
El anuncio se produjo tras la conclusión de la visita de Estado de tres días efectuada por el líder chino a la capital estadounidense, el primer viaje de esa naturaleza realizado por la jefatura de Beijing en más de una década.
A pesar del despliegue protocolar que incluyó una cena con ejecutivos tecnológicos, un recorrido por los Archivos Nacionales y un encuentro privado en el Salón Rojo, los resultados concretos del encuentro se concentraron en la prórroga de la tregua en la disputa comercial y la promesa de liberar detalles sobre exenciones arancelarias el próximo lunes.
“Nos volveremos a reunir en noviembre, en China, y posteriormente en la cumbre del G20 en diciembre, en Miami, Florida. Se ha logrado mucho y se logrará aún más. Hemos tenido una visita tremenda de dos personas espectaculares; realmente la disfrutamos y creo que hemos dado pasos muy positivos para ambos países”, manifestó el presidente Donald Trump.
Durante las reuniones de trabajo a puerta cerrada, ambos jefes de Estado abordaron la estabilidad en Oriente Medio, la guerra en Ucrania, el programa nuclear norcoreano y las tensiones en torno a la soberanía de Taiwán.
Sobre este último punto, la diplomacia de Beijing reiteró sus exigencias para que la Casa Blanca adopte una postura explícita en contra de las corrientes independentistas de la isla, mientras que la administración estadounidense mantuvo bajo revisión el envío de paquetes de asistencia militar valorados en miles de millones de dólares.
La continuidad de los canales de diálogo al más alto nivel busca amortiguar la rivalidad geoestratégica e industrial que sostienen ambas potencias en campos sensibles como la inteligencia artificial y el control geopolítico del Indo-Pacífico.