La huella invisible de la guerra: cuando la ley no alcanza
El Estatuto de Roma contempla como crimen de guerra determinados ataques que causen daños al medio ambiente generalizados, duraderos y graves, cuando sean claramente excesivos frente a la ventaja militar concreta y directa prevista.
Para Rodrigo Lledó, director para América Latina de Stop Ecocidio Internacional, esta protección tiene una limitación fundamental: “No hay una figura independiente para los daños masivos al medio ambiente o a los ecosistemas”.
Esa dificultad puede ser determinante en casos como la destrucción de la presa de Kakhovka, en Ucrania. El impacto ambiental fue enorme, pero atribuirlo jurídicamente y demostrar que cumple con los estrictos requisitos de la legislación internacional es otra tarea.
Para Lledó, allí existe un vacío que la propuesta de convertir el ecocidio en un crimen internacional busca cubrir: “Es un vacío legal que hoy día intentamos nosotros llenar a través de esta propuesta de convertir el ecocidio en un crimen internacional, no solamente para tiempos de guerra sino también para tiempos de paz”.
El ecocidio, sin embargo, todavía no es un crimen autónomo dentro del Estatuto de Roma. Mientras tanto, la Corte Penal Internacional ha desarrollado herramientas para abordar los crímenes ambientales dentro de las figuras que ya existen.
La ONU también adoptó en 2022 un conjunto de 27 principios sobre la protección del medio ambiente en relación con los conflictos armados. Pero estos principios no crean un mecanismo penal automático para sancionar cada daño ambiental.
Por eso, el debate no es solamente sobre cuántas normas existen, sino sobre qué tan efectivas son para evitar la impunidad. “El derecho penal, incluso el derecho penal internacional, establece la responsabilidad individual”, sostiene Lledó.
La investigación de Clic Verde encuentra así una brecha entre el daño que puede documentarse y el daño que puede castigarse. Porque mientras no exista una vía clara para atribuir responsabilidades, sancionar y reparar, una parte de la factura ambiental de la guerra puede quedar sin responsable.