Trump hablará con Putin sobre la peste neumónica mientras EE. UU. y la OMS le piden a Rusia transparencia
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró este martes que hablará muy pronto con el presidente ruso, Vladimir Putin, sobre la supuesta muerte por peste de un técnico de laboratorio.
Aunque las autoridades rusas negaron estar imponiendo medidas contra la peste y restaron importancia a los informes sobre un incidente ocurrido la semana pasada en un instituto de investigación sobre la peste en la región siberiana de Irkutsk, Estados Unidos ha mostrado preocupación.
"Sí, tengo una llamada programada", dijo Trump a los periodistas en la Casa Blanca cuando se le preguntó si ya había hablado con Putin sobre el tema, y agregó que sucedería "muy pronto".
Al preguntársele qué decían las agencias de inteligencia estadounidenses sobre la situación, Trump añadió: "Estamos en conversaciones muy profundas. Probablemente podremos informar al respecto mañana".
El secretario de Estado, Marco Rubio, instó a Rusia a ser transparente sobre la situación, misma posición de la Organización Mundial de la Salud, que emitió un llamamiento similar el martes.
"Animamos a Rusia a ser transparente y a compartir más información con el mundo para que todos podamos reaccionar de forma adecuada y oportuna", declaró Rubio durante un viaje a Islandia.
Según informó The Wall Street Journal, el Departamento de Estado de Estados Unidos había enviado a Rusia una comunicación diplomática confidencial, conocida como "demarque", advirtiendo a Moscú que el hecho de no revelar ciertos detalles contraviene sus obligaciones internacionales en materia de salud.
Asimismo, el Departamento de Estado emitió una alerta de viaje para Rusia en sus redes sociales.
Las autoridades estadounidenses han reforzado su advertencia contra los viajes a Rusia, país que ya se encontraba bajo un Aviso de Viaje de Nivel 4, con la recomendación de "No Viajar".
Un representante del Departamento de Estado aclaró que "el gobierno de EE.UU. tiene una capacidad limitada para asistir a ciudadanos estadounidenses en Rusia, especialmente fuera de Moscú".
Esta declaración subraya la gravedad de la situación en regiones alejadas de la capital rusa, donde la asistencia consular podría ser más complicada de proporcionar.
Por este motivo, aquellos que aún se encuentran en el país han sido instados a abandonarlo inmediatamente, mientras que quienes planeaban viajar hacia allí deben reconsiderar sus intenciones.