Marco Rubio reiteró que Cuba es un “estado fallido” y advirtió que el régimen es una amenaza para la seguridad de EE. UU.
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, reiteró que Cuba constituye un “Estado fallido” y advirtió que la administración del presidente Donald Trump no tolerará que el régimen castrista convierta el territorio insular en una plataforma operativa contra la seguridad nacional estadounidense.
Las declaraciones del jefe de la diplomacia norteamericana, emitidas durante una entrevista concedida a la cadena Fox News, elevan la presión diplomática de la Casa Blanca sobre La Habana en un momento de severa parálisis económica en la isla.
La calificación del régimen cubano como una estructura estatal colapsada representa la tercera ocasión en lo que va del año en que el funcionario apela a dicho término para fundamentar la política de contención de Washington.
Rubio enfatizó que la degradación de las instituciones públicas y la profunda crisis energética y social bajo el control de la cúpula comunista no solo afectan a la población local, sino que generan un foco de inestabilidad geopolítica a escasos kilómetros de las costas de Florida.
“Mientras Trump sea presidente, nunca permitiremos que Cuba se convierta en una base de operaciones contra Estados Unidos. La situación en la isla representa una amenaza directa para nuestra seguridad nacional”, aseveró el jefe de la diplomacia estadounidense.
La postura fijada por el funcionario se alinea con la reciente alocución del presidente Donald Trump ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde el mandatario aseguró que el régimen “está fracasando como nunca antes y caerá”.
El firme posicionamiento de la administración responde al monitoreo constante sobre la presencia de potencias adversarias como Rusia y China en suelo cubano, con las que La Habana ha buscado alianzas económicas y de inteligencia militar para prolongar su permanencia en el poder.