Ucrania se queda sin misiles Patriot de EE. UU. y queda en extrema vulnerabilidad ante la ofensiva rusa
El Gobierno de Ucrania agotó la totalidad de sus inventarios de proyectiles interceptores para el sistema de defensa antiaérea tipo Patriot suministrado por los Estados Unidos, una situación que deja las principales zonas urbanas y los complejos energéticos del país en alta vulnerabilidad frente a las incursiones con misiles balísticos lanzados por Rusia.
Esta delicada condición bélica surge en un ambiente de notorio distanciamiento entre las administraciones de Washington y Kiev, derivado de los recientes acuerdos comerciales que alcanzaron la Casa Blanca y las autoridades de Moscú para la importación de diésel.
Durante los más recientes bombardeos balísticos dirigidos contra infraestructuras eléctricas en la capital y en la región de Járkov, las defensas locales no lograron la neutralización de la mayor parte de los proyectiles enemigos ante la ausencia de municiones de interceptación pesada.
“Casi todos los misiles balísticos del último ataque no pudieron ser interceptados debido a la falta de proyectiles”, confiaron fuentes vinculadas a las operaciones de defensa a cadenas de noticias internacionales.
El vaciamiento de los depósitos militares coincide con la imposición de condicionamientos por parte del Ejecutivo norteamericano sobre la provisión de inteligencia y enlaces tecnológicos satelitales, en el marco de exigencias dirigidas al freno de los ataques ucranianos contra instalaciones petroleras en suelo ruso.
Este agotamiento de las reservas de interceptores estratégicos en el inventario militar ucraniano acentúa la brecha de vulnerabilidad operacional frente a la intensidad ofensiva del Kremlin.
La imposibilidad de renovar los arsenales defensivos reconfigurará las dinámicas de protección civil, mientras los gobiernos europeos evalúan opciones urgentes para cubrir el déficit armamentístico del frente oriental.