“Quiten sus malditas manos de nuestros votos”: Reconocido actor califica de “cobarde” a Donald Trump en Nueva York y pide recuperar el control del Congreso
El reconocido actor estadounidense Robert De Niro lanzó duras críticas contra el presidente Donald Trump durante una manifestación pública celebrada en el centro de Nueva York.
Durante su intervención en el evento denominado “Hands Off Our Vote” (No toquen nuestro voto), el protagonista de El Padrino tildó al mandatario de “cobarde” y acusó a su Gobierno de atentar contra las garantías democráticas. Asimismo, instó a los electores a acudir a las urnas para definir la composición de la Cámara de Representantes y el Senado.
La protesta, que reunió a figuras del entretenimiento y activistas de derechos civiles, sirvió de plataforma para denunciar los intentos de restricción del sufragio y la polarización política en la antesala de las elecciones legislativas de mitad de mandato.
De Niro subrayó que la participación popular constituye la herramienta esencial de la Carta Magna para frenar las decisiones de la administración republicana y asegurar la representatividad en el Congreso de los Estados Unidos.
“Dar poder a la gente no es solo un eslogan, es un principio fundacional de nuestra nación garantizado por la Constitución. Nosotros, el pueblo, ejercemos nuestro poder mediante el voto. Cuando este cobarde trate de quitarnos nuestra voz y nuestro poder, la respuesta de los ciudadanos debe ser contundente: ¡quiten sus malditas manos de nuestro voto!”, aseveró el actor ante la multitud.
El encuentro contó además con la participación del actor Mark Ruffalo, quien advirtió a los simpatizantes sobre la necesidad de defender el escrutinio electoral y evitar eventuales irregularidades en las urnas.
La movilización de figuras públicas en la escena política norteamericana refleja la alta tensión preelectoral que se vive en las principales ciudades del país, en las cuales distintos sectores civiles promueven el ejercicio del voto anticipado.
La confrontación entre figuras de la cultura y la administración estadounidense evidencia el nivel de polarización en el debate sobre la estabilidad de las instituciones democráticas globales.