Actriz de '¿Y dónde están las rubias?' revela que fue operada de un tumor cerebral: "Estoy agradecida de estar viva"
Busy Philipps, conocida por sus papeles en Dawson’s Creek y ¿Y dónde están las rubias?, atravesó un inesperado problema de salud a principios de 2026.
En una entrevista exclusiva con PEOPLE, la actriz de 47 años contó que fue diagnosticada con un oligodendroglioma de grado 2, un tipo poco común de tumor cerebral que suele desarrollarse lentamente. La detección en una etapa temprana permitió que pudiera recibir atención médica de manera oportuna.
“Estoy agradecida de estar viva”, expresó la intérprete durante la conversación con el medio estadounidense.
Todo comenzó cuando Philipps decidió someterse por iniciativa propia a un escaneo de cuerpo completo mediante resonancia magnética. La actriz no presentaba síntomas y, de hecho, su médico de cabecera no consideraba necesario realizar el examen debido a que sus análisis de sangre habían arrojado resultados normales.
El estudio estaba programado originalmente para enero, pero tuvo que ser aplazado hasta el 12 de febrero por una tormenta de nieve que afectó a Nueva York, donde vive la actriz.
Ese día adquirió además un significado especial, ya que se produjo poco después de la muerte de su amigo y antiguo compañero de Dawson’s Creek, James Van Der Beek. Su exesposo fue quien la convenció de mantener la cita médica. “Quizá sea lo mejor que puedas hacer por tu amigo esta mañana: ve y hazte el escáner”, le dijo.
La prueba reveló una anomalía en el lóbulo frontal del cerebro. Al conocer el hallazgo, Philipps le escribió inmediatamente a su exmarido: “OMG, tengo un tumor cerebral”. El médico inicialmente descartó que se tratara de un glioblastoma, una de las formas más agresivas de cáncer cerebral, pero solicitó una resonancia especializada para determinar con mayor precisión la naturaleza de la lesión.
Después de someterse a nuevos exámenes y consultar con especialistas en neurocirugía de NYU Langone Health, la actriz conoció finalmente el diagnóstico: un oligodendroglioma de grado 2. La neurooncóloga Alexandra Miller explicó a PEOPLE que se trata de un tumor maligno poco frecuente. En Estados Unidos se detectan aproximadamente entre 1.100 y 1.300 casos cada año.
En el caso de Philipps, la masa medía 2,6 centímetros y pudo ser retirada por completo. La intervención también permitió una recuperación relativamente rápida. Según Golfinos, la identificación temprana fue fundamental, pues esperar hasta la aparición de convulsiones podría haber dado tiempo al tumor para aumentar considerablemente de tamaño y habría complicado la cirugía.
El diagnóstico coincidió además con un momento importante en la trayectoria profesional de Philipps. La actriz acababa de conseguir un papel principal en Cupertino, una producción de CBS, y llegó a pensar que contarles a los responsables del proyecto sobre su enfermedad podía poner en riesgo su puesto. Finalmente decidió hablar con ellos y recibió el respaldo de todo el equipo. “Fueron maravillosos”, afirmó.
Aunque la operación inicial tuvo una evolución positiva, la actriz tuvo que afrontar otro contratiempo varias semanas después. Mientras se encontraba trabajando en el rodaje, una dermatóloga detectó señales de infección en la zona de la cicatriz. Los médicos determinaron que se trataba de una infección por estafilococo y optaron por realizar una nueva intervención para limpiar la herida y retirar un pequeño implante de titanio.
“La segunda cirugía me descolocó. Sentí que volvía a empezar de cero y me sentí muy alterada”, confesó Philipps.
Durante este difícil proceso, la actriz contó con el acompañamiento de sus hijas, Birdie y Cricket, además de personas cercanas como Michelle Williams, con quien compartió elenco en Dawson’s Creek.