El papa León XIV ofició una misa ante más de 1,2 millones de fieles en Madrid e instó a los todos los fieles del catolicismo a "romper las cadenas de todo egoísmo"
Este domingo las calles de Madrid se vieron inundadas por más de un millón de personas que asistieron a la misa que ofició el papa León XIV en donde hizo un llamado para renovar la fe católica en el país europeo.
En su segunda jornada en España, el sumo sacerdote brindó una misa en la emblemática plaza de Cibeles en donde más de 1,2 millones de fieles asistieron y pudieron escuchar las palabras en las que el papa pidió que la religiosidad que ha reinado en el país desde hace siglos "no sea un museo" del pasado.
Ante todos los fieles, el pontífice afirmó: "He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe de la que beber también hoy".
Además, a todos los presentes les dijo que la Eucaristía no es solo una tradición o una celebración religiosa, sino también es "la presencia viva de Jesús que sigue caminando junto a su pueblo".
Asimismo, el papa, de 70 años, instó a todos fieles del país europeo a "romper las cadenas de todo egoísmo" recordándoles que "nadie puede arrodillarse ante Dios y despreciar al hermano".
Al final de la misa, a la que asistieron el rey Felipe VI y la reina Letizia, resonaron gritos de "¡Viva el papa!" por las calles de Madrid.
Las autoridades dispusieron un amplio dispositivo logístico y de seguridad para la misa, al término de la cual León XIV encabezó una procesión del Corpus Christi, en el segundo día de una visita de una semana a España. Madrid apostó a lo grande y más de 30.000 claveles, en su mayoría amarillos y blancos, los colores de la bandera del Vaticano, adornaron el recorrido.
El papa tiene previsto otras ceremonias masivas durante su visita que lo llevará de Madrid a Barcelona y a las islas Canarias, en un país que es bastión histórico del catolicismo en Europa pero donde la práctica religiosa ha ido perdiendo fuerza en las últimas décadas.
En los setenta, un 90% de españoles se identificaban como católicos, una cifra que cayó al 56,1% en una encuesta de mayo pasado de la institución pública Centro de Investigaciones Sociológicas, según información de la radio y TV públicas españolas (RTVE).
Este domingo en horas de la tarde, el líder de la iglesia seguirá su agenda y sostendrá un encuentro con figuras de la cultura, el deporte y la economía.