Chavismo
De antagonista a aliado: la maniobra del régimen de Venezuela para ganar el favor de Israel
Por: Arturo McFields
El chavismo siempre ha sido enemigo de Israel. En 2010, Hugo Chávez lo dijo públicamente: "Aprovecho para condenar de nuevo desde el fondo de mi alma y de mis vísceras al estado de Israel. Maldito seas Estado de Israel. Terroristas y asesinos".
Las palabras de Chávez no fueron accidentales; fueron y son parte del credo del régimen socialista, una ideología antisemita compartida por Delcy Rodríguez, la misma que ahora agradece y bendice a Israel por su ayuda humanitaria.
La conversión del régimen chavista fue cínica y súbita. Comenzó el pasado 3 de enero, tras la captura y extracción de Nicolás Maduro. En apenas seis meses, han pasado de celebrar la revolución iraní a conmemorar la Pascua judía (Pésaj).
En abril de este año, Delcy Rodríguez envió un mensaje de felicitación a Israel. "Al comenzar la Pascua judía, extiendo un saludo muy especial a la comunidad judía de nuestro país y de todo el mundo. Que esta Pascua traiga bendiciones, paz y libertad".
De íntimos a indiferentes. La dictadura venezolana —que había apoyado y financiado el terrorismo de Teherán — no envió una delegación oficial al funeral del ayatolá Jamenei. Un desplante diplomático enorme y elocuente.
El chavismo entregó a sus protegidos de Hezbolá. En abril extraditaron a Panamá al presunto terrorista Ali Zaki Jalil, identificado como un agente de Hezbolá acusado de un ataque terrorista y prófugo por casi 3 décadas.
La tiranía entregó a su enlace con Irán y Hezbolá. Alex Saab fue diplomático y lavador de dinero. Movía oro, petróleo y pasaportes para apoyar a los que siembran el terror en Israel. Ahora dicen que jamás fue venezolano ni socio cercano.
El régimen socialista también entregó el uranio altamente enriquecido. Estados Unidos, Reino Unido y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), retiraron con éxito el uranio altamente enriquecido del reactor RV-1 de Venezuela.
El chavismo ha ido más allá. Recibieron con alfombra roja a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), sus antiguos archienemigos, que ahora ayudan a salvar vidas y a reconstruir una zona de desastre, haciéndola más segura y resiliente.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo a la delegación judía: «Ustedes están reconstruyendo ruinas y están reconstruyendo relaciones. Mostrando al pueblo de Venezuela, así como al gobierno, el verdadero rostro del Estado de Israel».
La tiranía de Caracas ha modificado su narrativa y su imagen pública, llegando incluso a eliminar la propaganda de Maduro asociada a mensajes antiamericanos y antisemitas. Están dispuestos a cambiarlo todo para que no cambie nada.
Delcy Rodríguez busca estrechar lazos con Israel por conveniencia más que por convicción. Su objetivo es ganar legitimidad y apoyo, así como abrir puertas en ámbitos influyentes a los que solo Tel Aviv podría facilitarles el acceso.
Mientras Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello continúan con su farsa para engañar a la comunidad internacional, las demandas del pueblo permanecen inalterables: libertad para todos los presos políticos, el regreso sin trabas de todos los venezolanos a su patria —incluida la líder opositora María Corina Machado— y la celebración de elecciones libres, justas y transparentes.
La nueva Venezuela no puede reconstruirse bajo el viejo sistema corrupto, criminal y represor. Ese sistema fue un fracaso y se ha caído a pedazos, al igual que la Gran Misión Vivienda Venezuela y sus letales consecuencias.
*El autor es periodista exiliado, exembajador ante la OEA y exmiembro del Cuerpo de Paz de Noruega (FK). Es exalumno del Seminario de Seguridad y Defensa del National Defense University y el curso de Liderazgo de Harvard.