ICE detiene a seis nicaragüenses expulsados y desnacionalizados por el régimen de Ortega en 2023
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha detenido a seis nicaragüenses que hacen parte del grupo de 222 presos políticos expulsados del régimen de Nicaragua en febrero de 2023 y luego despojados de su nacionalidad. La información fue divulgada este jueves por el Grupo de Reflexión de Excarcelados Políticos (Grex).
De los seis detenidos, cinco se encuentran bajo custodia a la espera de audiencias para determinar la situación de sus casos migratorios. El sexto, Marvin Castellón Ubilla, ya fue puesto en libertad, según confirmó un portavoz de Grex citado por medios locales.
Entre los detenidos están el expolicía Edwin Hernández Figueroa y Cristhian David Meneses, Marlon Antonio Narváez Franklin y Jairo Lenín Centeno Ríos, los cuales fueron arrestados entre octubre de 2025 y septiembre de 2026. A ellos se le añade Denis Javier Palacios Hernández, de 38 años, detenido el miércoles por agentes de ICE en Virginia cuando se dirigía a su trabajo.
En el caso de Palacios Hernández, el Grex confirmó que tenía un permiso de trabajo vigente y que su solicitud de asilo se encontraba en trámite. La organización solicitó su liberación y aseguró que el no había cometido ningún delito.
Los seis hacen parte del grupo de 222 críticos y que fueron liberados de prisión en Nicaragua el 9 de febrero de 2023, expulsados a Estados Unidos y privados de su nacionalidad. La medida la acompañó luego la confiscación de bienes contra decenas de estos. Naciones Unidas documentó que el régimen nicaragüense cambió entonces su legislación para establecer la pérdida de nacionalidad de personas declaradas “traidoras a la patria”.
Las nuevas detenciones suceden pocos días tras el arresto en Florida del periodista nicaragüense Luis Galeano, igualmente desnacionalizado y crítico del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Galeano ha sido detenido por ICE en Orlando cuando trabajaba como conductor de Uber y tiene una audiencia migratoria prevista para el 2 de octubre.
El caso generó preocupación entre organizaciones de derechos humanos y libertad de prensa por lo que algunos de los afectados huyeron de Nicaragua tras haber sido perseguidos por motivos políticos. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó hace poco tiempo su preocupación por el incremento de reportes de detenciones y deportaciones de ciudadanos nicaragüenses y advirtió acerca de los riesgos que podría implicar su retorno a Nicaragua para los que son considerados opositores.
De momento, los cinco que siguen detenidos tendrán que esperar sus respectivas audiencias migratorias, mientras sus organizaciones de apoyo hallan asistencia legal y cuestionan las circunstancias de las detenciones.