Ordenan cierre del colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, en Cajicá, por caso de Valeria Afanador
La Gobernación de Cundinamarca ordenó el cierre del Gimnasio Campestre Los Laureles, en el municipio de Cajicá, institución en la que estudiaba Valeria Afanador, la menor con síndrome de Down que fue hallada sin vida tras desaparecer en extrañas circunstancias de su colegio.
La decisión administrativa se suma a las investigaciones que adelanta la Fiscalía General de la Nación, que ya imputó cargos a varios directivos y otras personas relacionadas con la institución educativa.
El hallazgo del cuerpo de Valeria Afanador fue confirmado el pasado viernes 29 de agosto por parte del gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel.
“Con profunda tristeza y dolor de padre, debemos informar que, después de 18 días de intensa búsqueda, la niña Valeria Afanador fue encontrada sin vida en una zona contigua al río Frío. En el sector donde se realizó el hallazgo se habían adelantado recorridos e inspecciones desde el primer día de búsqueda, por lo que quienes participaron en ellas aseguran que resulta improbable que el cuerpo hubiese estado allí desde entonces”, indicó.
“Este hecho tan doloroso, que hoy nos enluta, no quedará en la impunidad. ¿Qué puede pasar por la mente de alguien que arrebata abruptamente la vida a una menor indefensa? Extiendo mi solidaridad y condolencias a los padres y hermanitos de Valeria. Estamos con ustedes”, agregó.
La menor desapareció en el mes de agosto tras ser vista saliendo por uno de los costados del Colegio Gimnasio Los Laureles en la vereda Río Frío, en el municipio de Cajicá.
La autopsia de Valeria Afanador indicó que la menor murió por sumersión o ahogamiento y que no sufrió violencia física.
“Los fenómenos cadavéricos presentados en el cuerpo se aproximan a la fecha de desaparición del 12 de agosto”, explicó la Fiscalía.
El organismo forense informó que no se encontraron signos de violencia física en el cuerpo ni en las prendas de vestir de la menor, 17 días después de intensa búsqueda en el río Frío de Cajicá.
Los análisis de laboratorio aseguraron que la niña estuvo en contacto permanente con agua y material en descomposición.
Ante ello, el abogado Julián Quintana, representante de la familia, insistió en que el dictamen no descarta la posibilidad de un homicidio. “Una cosa es la causa de la muerte y otra lo que la derivó”, señaló.
“La niña no llegó sola al río, no se sumergió sola; el dictamen no muestra golpes ni fracturas, pero eso no significa que no haya existido violencia, un simple empujón ya es relevante penalmente”, agregó.