Reino Unido impone 31 nuevas sanciones contra la 'flota fantasma' rusa y responsables de torturas en Ucrania
El ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido anunció la imposición de 31 nuevas sanciones contra ocho embarcaciones que opera la “flota fantasma” rusa y 23 individuos y entidades a los que acusan de crímenes de guerra.
Las medidas punitivas buscan asfixiar los ingresos energéticos que genera la exportación de gas natural licuado hacia mercados internacionales, además de neutralizar las redes de propaganda favorable al Gobierno de Vladímir Putin en Europa Oriental.
Entre las embarcaciones penalizadas figuran tres buques metaneros destinados a la evasión de bloqueos internacionales, dos naves de reabastecimiento de combustible y tres embarcaciones rompehielos de bandera rusa.
Con esta resolución, el Gobierno de Londres supera la cifra de 600 buques bajo sanción por normativas de transporte marítimo y comercio desde el inicio de las hostilidades, medida que restringe el acceso de las navieras a los servicios financieros e insulares del Reino Unido.
“Las sanciones aprobadas atacan directamente los engranajes financieros que sostienen la agresión rusa y persiguen a quienes ejecutan violaciones sistemáticas de derechos humanos en los territorios ocupados. El Reino Unido mantendrá el cerco económico contra la maquinaria bélica del Kremlin”, informaron voceros del Ministerio de Asuntos Exteriores británico.
El paquete sancionatorio individualiza a ocho personas identificadas por los organismos de inteligencia por su participación directa en detenciones arbitrarias, torturas y tratos crueles a la población civil en las regiones ucranianas bajo ocupación.
Asimismo, la nómina incluye a siete funcionarios involucrados en la deportación y adoctrinamiento de aproximadamente 6.000 niños ucranianos que enviaron a campos de reeducación, además de siete operadores a quienes señalan por difundir campañas de desinformación en Georgia.
Con este despliegue diplomático, la administración de Andy Burnham ratifica su compromiso con la defensa de la soberanía ucraniana y el fortalecimiento de los mecanismos de presión económica sobre las estructuras estatales rusas.