Donald Trump califica como "una gran victoria" el triunfo de Flavio Bolsonaro sobre Lula en las elecciones en Brasil
El candidato Flávio Bolsonaro encara en posición de fuerza y con un guiño de Donald Trump el balotaje del 25 de octubre en Brasil contra el presidente Lula, que deberá batallar para intentar una remontada.
El senador conservador, de 45 años, obtuvo 47% de los votos en la primera vuelta del domingo, frente a 45% del izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva.
La ventaja del hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) suma a Brasil a un fenómeno global del crecimiento de la derecha, que se ha impuesto en varias elecciones en América Latina bajo la influencia de Trump.
Sin manifestarle su apoyo directamente, el presidente de Estados Unidos saludó el lunes la "gran victoria" del heredero de su aliado, que cumple prisión domiciliaria por golpismo.
Trump, que impuso aranceles y sanciones a Brasil tras la condena de Jair Bolsonaro, indicó que la disputa en el balotaje será "muy reñida".
Poco conocido a nivel nacional hace unos meses, Flávio se define como "más moderado" que su padre, pero recuerda que él es su "brújula".
Bolsonaro sumó 56 millones de votos, más que su padre en la primera vuelta de 2018 y de 2022.
La victoria de Flávio se dio a la par con un avance del bolsonarismo en el Congreso, la Cámara de Diputados y los tres estados con más electores del país.
La ex primera dama Michelle Bolsonaro y otros dos hijos de Jair Bolsonaro conquistaron escaños parlamentarios.
La Bolsa de Sao Paulo marcó este lunes un máximo histórico, una clara señal de apoyo de los mercados.
"Está decretado el fin de la era del Partido de los Trabajadores" de Lula, llegó "el cambio en nuestro país", aseguró Flávio triunfante el domingo en Brasilia.
Durante la campaña, Flávio prometió combatir el alto precio de la carne y otros productos, y mano dura contra la inseguridad rampante.
Además, anticipó un ajuste fiscal para contener el incremento de la deuda pública registrado durante el tercer mandato de Lula.
Lula centró su campaña en la defensa de la soberanía frente a la presión de Trump y en recordar el legado de sus tres gobiernos, con una larga lista de programas sociales.
Durante su tercer mandato, la inflación se mantuvo a raya y el desempleo cayó, pero los brasileños se quejan del costo de vida y están hastiados de la delincuencia.