Canadá asegura que su creciente acercamiento a la Unión Europea no busca desafiar a Estados Unidos a pocas horas de la cumbre de Montreal
El Gobierno de Canadá afirmó este miércoles que la cumbre bilateral con la Unión Europea (UE), que se celebrará este jueves y viernes en Montreal, tiene como propósito consolidar la cooperación económica, tecnológica y de seguridad entre ambas potencias, con la exclusión de cualquier lectura de confrontación hacia los Estados Unidos.
“Esto no va contra nadie. Lo que buscamos es cierto grado de estabilidad de precios para fomentar las inversiones en proyectos específicos”, zanjó un alto funcionario canadiense durante una sesión informativa en Ottawa, al ser consultado sobre posibles indirectas o medidas de presión por parte de la administración del presidente norteamericano, Donald Trump, ante el fortalecimiento del eje transatlántico.
El cónclave, encabezado por el primer ministro canadiense, Mark Carney; el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, servirá para profundizar los mecanismos bilaterales en sectores clave como la explotación y estabilización de precios de minerales críticos, así como para dinamizar el Acuerdo Integral de Economía y Comercio (CETA).
La agenda de trabajo también contempla ampliar la colaboración científica a través del programa Horizonte Europa y fomentar la movilidad juvenil, aunque el Ejecutivo federal evitó modificar de forma inmediata los requisitos migratorios vigentes en el país norteamericano.
En el plano interno, la cumbre transcurre en medio de tensiones institucionales derivadas de la exclusión del primer ministro de Quebec, Paul St-Pierre Plamondon, en las deliberaciones oficiales, una decisión ratificada por Ottawa bajo el argumento de que la política exterior y comercial es competencia exclusiva del Gobierno federal.