En el programa La Noche: en primicia los testimonios clave que llevan a la exguerrillera Farc Sandra Ramírez ante la justicia
Después de siete años y medio de espera, las víctimas de reclutamiento forzado por parte de las FARC finalmente ven avances en su búsqueda de justicia. La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) consolidó su investigación sobre el caso 07, determinando que al menos 18.677 niños, niñas y adolescentes fueron víctimas de esta práctica sistemática entre las décadas de los 70 y 2016.
En el centro de la investigación se encuentra Sandra Ramírez, también conocida como Griselda Lobo, exintegrante de las FARC quien posteriormente ocupó una curul en el Senado colombiano. Tres víctimas la señalan directamente como responsable de graves violaciones a los derechos humanos durante el conflicto armado.
Flor Enid Ramírez, reclutada por primera vez a los 10 años, ofreció un testimonio desgarrador en el programa La Noche sobre el papel de Sandra Ramírez. "Ella era la que se enteraba de todo, todo se le comunicaba a ella", afirmó. Según su relato, la exguerrillera "era la mano derecha, la que sabía todo, la que permitía todo, la que nos exponía a todos porque ella era la que movía todo alrededor de Marulanda".
La JEP acreditó 9.854 víctimas de reclutamiento, de las cuales el 64% tenía 14 años o menos cuando fueron incorporadas forzosamente a las filas guerrilleras. Los datos revelan una realidad escalofriante: el 24% de las víctimas reportó violencia de género, 135 denunciaron violencia sexual, el 19% sufrió abortos forzados y el 24% de las mujeres fue sometida a anticoncepción forzada.
"Nos obligaron a abortar, ella estuvo en la zona de distensión con Marulanda, con Mono Jojoy, con todos en cabeza de mando y ella nunca hacía nada, antes ella se prestaba para decirles a ellos", denunció Flor Enid. El testimonio describe cómo las menores eran obligadas a usar ropa interior sugestiva y desfilar ante los comandantes guerrilleros, quienes luego abusaban de ellas.
"Ella entregaba ropa interior que no era acorde para una niña", indicó. "Las emborrachaban y las vestían para estar acordes a las necesidades de ellos", añadió.
Alexander Vargas, otra víctima reclutada a los 10 años, complementó las acusaciones: "A pesar de que no era una comandante directa ni hacía parte del secretariado, cuando había acciones de fusilamientos en diferentes frentes contra los niños (...) muchas veces Sandra Ramírez tenía esa capacidad influenciadora de decirle al comandante de la zona donde estábamos nosotros, decir no, que lo fusilen". "Muchos niños fueron fusilados", insistió.