Estados Unidos y Arabia Saudita lanzaron ataques contra siete provincias de Irak en donde operan grupos proiraníes
Estados Unidos y Arabia Saudita ejecutaron en la madrugada de este miércoles una operación militar conjunta contra posiciones de milicias respaldadas por Teherán en Irak, dejando al menos 20 combatientes muertos y 32 heridos.
Los bombardeos simultáneos alcanzaron objetivos en siete provincias iraquíes, marcando una significativa escalada militar en un territorio que desde hace años funciona como campo de batalla indirecto entre Washington y Teherán.
Según fuentes del FMP citadas por la AFP, los ataques más mortíferos se registraron en Al-Hamdaniya/Bartalla (provincia de Nínive) y en el Campamento Ashraf (provincia de Diyala). Los bombardeos también impactaron zonas en Basora (Al-Deir), Bagdad (Al-Madain, al sur de la capital), Wasit (Al-Suwaira), Karbala (distrito de Awn) y Kirkuk (Al-Dibs).
El FMP denunció lo ocurrido como una "peligrosa escalada". Esta organización, creada en 2014 para combatir a los yihadistas del Estado Islámico, fue formalmente integrada en las fuerzas armadas iraquíes, aunque algunas de sus brigadas vinculadas a grupos proiraníes mantienen autonomía operativa.
La operación militar estadounidense-saudita se produjo como represalia directa a ataques previos. El martes por la noche, el Ministerio de Defensa saudita informó que sus fuerzas interceptaron drones dirigidos contra instalaciones petroleras en el este del reino. Riad responsabilizó del ataque a grupos proiraníes operando desde Irak.
Arabia Saudita confirmó su participación en los ataques, su Ministerio de Defensa indicó que había alcanzado "objetivos pertenecientes a aquellas milicias presentes en territorio iraquí que están vinculadas a ataques contra las instalaciones petroleras del reino".
Los ataques se produjeron después de que el ministerio informara que sus fuerzas habían interceptado drones dirigidos contra instalaciones petroleras en el este del país, responsabilizando a grupos respaldados por Irán en Irak.