Incendios en la Amazonía brasileña: las quemas amenazan los bosques y agravan la crisis climática
En Manaos, la capital estatal, el humo deterioró la calidad del aire y obligó a suspender las clases presenciales en escuelas públicas. Las autoridades investigan si parte de las quemas busca facilitar la apropiación ilegal de tierras.
Carlos Mazabanda, coordinador de monitoreo y mapeo de Amazon Frontlines, advierte que el 77 % de los focos identificados se encuentra en áreas donde había vegetación natural, lo que apunta a la posible transformación de bosques en terrenos agropecuarios.
El especialista destaca una contradicción: los incendios aumentan pese a que la deforestación en Brasil ha disminuido. Según explica, estas quemas podrían anticipar nuevas pérdidas de cobertura forestal durante los próximos meses.
A la actividad humana se suman la sequía, las altas temperaturas y los efectos de El Niño, que pueden favorecer la propagación del fuego. Mazabanda recuerda que en 2024 la combinación de condiciones secas y presiones para ampliar las fronteras agropecuarias contribuyó a una temporada de incendios excepcionalmente grave en la Amazonía.
Las consecuencias van más allá de la emergencia inmediata. La pérdida reiterada de vegetación puede deteriorar los suelos y reducir la capacidad de los bosques para recuperarse. “En algún momento esos bosques ya no van a poder regenerarse”, advierte Mazabanda. Esto podría favorecer la expansión de áreas degradadas y alterar el funcionamiento de uno de los ecosistemas más importantes del planeta.