Confirman la muerte de 12 extranjeros, entre ellos dos latinoamericanos, tras grave accidente ferroviario en España
España avanzó en la identificación de las víctimas del accidente ferroviario que ocurrió en Urda, en la provincia de Toledo, y confirmó que entre los fallecidos hay 12 ciudadanos extranjeros, incluidos dos latinoamericanos: uno de Argentina y otro de México.
El reporte oficial establece que, de las 69 personas que fallecieron en el siniestro, 66 ya fueron identificadas. De ellas, 54 eran españolas y 12 tenían otras nacionalidades. Las tres víctimas que faltan no habían sido reconocidas, mientras los equipos forenses siguen con los procedimientos que corresponden.
El desglose de los extranjeros identificados incluye a una persona argentina, una canadiense, una checa, cuatro de los Estados Unidos, una francesa, una japonesa, una mexicana, una portuguesa y una tunecina. Norteamérica concentra el mayor número de víctimas extranjeras confirmadas, con cuatro fallecidos.
La presencia de ciudadanos de Argentina y México entre las víctimas llevó la atención hacia América Latina, donde familiares y autoridades consulares siguen de cerca las labores de identificación y las comunicaciones oficiales sobre el accidente.
El proceso de identificación está siendo llevado a cargo de especialistas forenses y de la Guardia Civil española. Según el balance difundido por las autoridades, 53 de las 66 personas reconocidas fueron identificadas por medio de huellas dactilares, mientras que las otras 13 requirieron pruebas de ADN.
Las autoridades mantienen comunicación con los familiares para informarles acerca de los resultados y completar los procedimientos de reconocimiento. La identificación de las víctimas extranjeras igualmente requiere coordinación con sus respectivos países, especialmente para facilitar las gestiones consulares y la asistencia a los allegados.
El accidente ocurrió el 28 de octubre en las inmediaciones de Urda, en Toledo, en un tramo ferroviario usado por trenes de alta velocidad. La colisión involucró a convoyes de Renfe e Iryo y provocó el descarrilamiento de varios vagones, además de decenas de muertos y numerosos heridos.
La magnitud del siniestro activó un amplio operativo de emergencia y una investigación para determinar las circunstancias que llevaron al choque. Mientras progresan las diligencias, las autoridades mantienen el reporte de 69 fallecidos y trabajan para completar la identificación de las tres personas que todavía siguen sin reconocer.
La confirmación de las nacionalidades deja dimensionar el alcance internacional de la tragedia y precisar qué países tienen ciudadanos entre las víctimas. Para las familias, no obstante, el proceso aún se encuentra marcado por la espera de información oficial y la necesidad de completar los trámites posteriores al reconocimiento.