Tragedia ferroviaria en España pudo ser peor: revelan que un tercer tren se salvó por pocos minutos
La tragedia ferroviaria de Urda pudo alcanzar dimensiones aún mayores. La investigación del accidente ha revelado que un tercer tren continuó circulando por la vía contraria después del siniestro, deteniéndose a apenas dos kilómetros del lugar donde colisionaron el AVE y el Iryo, según revelaciones.
El convoy que siguió avanzando era el AVE 02061, que había salido de Sevilla-Santa Justa a las 06:05 rumbo a Madrid.
El tren circulaba por la otra vía, en sentido contrario a los trenes accidentados.
Las posiciones registradas en los sistemas de ADIF y en la plataforma SpainTrainRadar, analizadas por la Sección de Grandes Catástrofes de la Policía Judicial, muestran que el tren se detuvo inicialmente hacia las 08:39 en el kilómetro 125,2, a 6,4 kilómetros del punto de colisión.
El AVE permaneció inmovilizado durante 13 minutos hasta que, hacia las 08:52, volvió a arrancar, apenas un minuto antes de que se produjera el choque a las 08:53.
Avanzó hacia Madrid con velocidades medias de entre 34 y 73 kilómetros por hora, se detuvo nuevamente y, minutos después del accidente, reanudó la marcha aún más despacio, hasta quedar parado en el kilómetro 121.
La caída del sistema LZB, el sistema de protección automática que utiliza España, había afectado a seis trenes en unos 63 kilómetros, generando una situación de "absoluta congestión", según los encargados.
Los protocolos obligan al parón total del tráfico en el tramo cuando se producen estas circunstancias.
El tren 6011 de la empresa Iryo, que cubría la ruta Sevilla-Madrid y se encontraba a unos 50 kilómetros del accidente, habría recibido también de Atocha una orden equivocada para reanudar la circulación con normalidad.
Sin embargo, de una decisión vital, su maquinista advirtió el error y exigió continuar con marcha a la vista.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, confirmó durante su comparecencia del miércoles que un maquinista había corregido una instrucción errónea.
"No puede ser marcha normal, tiene que ser marcha a la vista", reprodujo el ministro, explicando que el operador aceptó la rectificación.
Sin embargo, Puente no identificó el tren ni precisó cuándo se produjo aquella conversación, ni aclaró si la orden equivocada procedió del mismo trabajador que autorizó al AVE accidentado.