Museo Nacional restituyó las piezas que habían sido retiradas de sus salas tras orden judicial: la sala ‘Fuerza, fe y sustancia’ permanece cerrada
Las piezas que habían sido retiradas de las salas de exposición del Museo Nacional de Colombia regresaron a sus respectivos espacios entre el 29 y el 30 de octubre, luego de que el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes recibiera una orden judicial que lo obligaba a restituirlas en un plazo máximo de 48 horas. Los elementos fueron entregados en buen estado; sin embargo, la sala ‘Fuerza, fe y sustancia’ permanece cerrada mientras se completa el montaje de las obras.
La restitución se produjo después de que el Juzgado 24 de Familia de Bogotá resolviera, el pasado 28 de octubre, una acción de tutela presentada por el representante a la Cámara Gabriel Becerra, del Pacto Histórico, junto con integrantes de colectivos LGBTIQ+. El despacho judicial amparó derechos fundamentales relacionados con la libertad de expresión, el acceso a la cultura, la educación y la memoria histórica, y ordenó al Ministerio y al Museo Nacional devolver la totalidad de las piezas retiradas el 15 de octubre.
La decisión puso nuevamente en el centro de la discusión el retiro de elementos museográficos relacionados con la historia política del país, los movimientos feministas, la diversidad sexual, las víctimas del conflicto armado y el Acuerdo de Paz de 2016. En total, fueron desmontados 63 elementos de distintas salas, una medida que generó cuestionamientos de sectores culturales y organizaciones que advirtieron sobre sus posibles implicaciones para la representación de la memoria histórica.
Sin embargo, uno de los principales cuestionamientos del fallo estuvo relacionado con la falta de documentación que respaldara la decisión de desmontar los elementos. Según explicó el juzgado, después de revisar la respuesta que el Ministerio envió el 20 de octubre, no encontró un acta del Comité de Gestión Patrimonial que acreditara el estudio y la aprobación del retiro, ni un concepto curatorial que justificara por qué las piezas debían salir de las exposiciones.
Otro de los aspectos que tuvo en cuenta el juez fue la importancia de garantizar que las decisiones sobre las exposiciones respondan a criterios técnicos, históricos y curatoriales, sin que las diferencias ideológicas o políticas de las autoridades sean, por sí solas, una razón para excluir determinados contenidos. En ese sentido, estableció que las piezas deberán permanecer en exhibición mientras el Ministerio y el Museo Nacional adelantan una evaluación sobre su permanencia, con participación del Comité de Gestión Patrimonial.
La discusión también tiene que ver con la composición de los elementos retirados. De acuerdo con la información entregada por el Ministerio al juzgado, de los 63 elementos desmontados, 22 estaban clasificados como piezas patrimoniales, mientras que los demás correspondían a objetos en comodato, facsímiles y materiales de apoyo. Entre ellos había fotografías, documentos, reproducciones, videos, audios y otros elementos vinculados con distintos momentos de la historia reciente de Colombia.
Por ahora, el regreso de las piezas representa el cumplimiento de la orden judicial, pero no significa que todas deban permanecer expuestas de manera indefinida. El propio fallo aclaró que el Museo Nacional conserva la posibilidad de modificar sus exposiciones en el futuro, siempre que los cambios estén sustentados en evaluaciones técnicas y curatoriales, respeten los procedimientos institucionales y garanticen el pluralismo y la protección de la memoria histórica.