"No hay ningún problema con el nuevo líder supremo": dice ministro iraní, sin mostrar evidencias, luego de que EE. UU. asegurara que está "posiblemente desfigurado"
Este sábado, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, quien se ha convertido en uno de los principales voceros del régimen iraní, dijo en una entrevista con un canal de televisión estadounidense que "no hay ningún problema" con Mojtaba Jamenei.
El nuevo líder supremo, hijo del abatido Alí Jamenei, aún no ha hecho ninguna aparición pública desde que fue nombrado líder supremo de Irán el 8 de marzo.
"Ya verán, supongo, que no hay ningún problema con el nuevo líder supremo", quien resultó herido en un bombardeo, declaró el ministro al canal MSNow en respuesta a una pregunta sobre su estado de salud.
La declaración de Araghchi es una respuesta a las palabras del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien señaló que el actual líder supremo se encuentra "herido y probablemente desfigurado" tras una serie de ataques estratégicos.
"Sabemos que el nuevo líder, supuestamente no tan supremo, está herido y probablemente desfigurado", declaró el jefe del Pentágono en una rueda de prensa, señalando que el líder del régimen iraní no se había presentado en persona el jueves, en su primera aparición pública desde su nombramiento el domingo.
Hegseth aseguró que Estados Unidos e Israel han golpeado más de 15.000 objetivos desde el inicio de los ataques contra el régimen de Irán.
Y es que el presidente Donald Trump ya había advertido que cualquier sucesor de Alí Jamenei iba a ser perseguido y asesinado.
Asimismo, la administración de EE. UU. emitió el pasado martes un cartel ofreciendo una recompensa de 10 millones de dólares por información que conduzca a la captura de los actuales líderes del régimen iraní, incluido Mojtaba Jamenei.
Aunque la ausencia de pruebas audiovisuales de Mojtaba Jamenei ha generado especulaciones sobre su estado real de salud, expertos sugieren que la Guardia Islámica Revolucionaria podría estar gobernando bajo las sombras utilizando únicamente el nombre del líder designado, evidenciando una profunda descoordinación en el alto mando iraní.