Joseph Blatter pide la salida de Gianni Infantino de la FIFA y lanza duras críticas al Mundial 2026
Joseph Blatter, quien dirigió la FIFA durante 17 años, lanzó duras críticas contra la gestión actual del organismo y cuestionó la credibilidad del recién finalizado Mundial 2026, el torneo más extenso en la historia de esta competición.
"El Mundial más largo ha llegado a su fin: con los campeones adecuados. Pero en el camino hacia el pitido final, el torneo había perdido su credibilidad", afirmó Blatter en declaraciones que apuntan directamente a la administración de Gianni Infantino, actual presidente de la FIFA y sucesor del directivo suizo.
El expresidente, de 89 años, fue especialmente crítico con la influencia política en las decisiones deportivas. "No se debe permitir que la política ensombrezca el juego", sentenció Blatter, en lo que representa una de sus declaraciones públicas más contundentes desde que dejó el cargo en 2015 tras múltiples escándalos de corrupción que sacudieron a la organización.
Las palabras de Blatter adquieren particular relevancia en un contexto donde la FIFA ha expandido significativamente sus torneos bajo el liderazgo de Infantino. El Mundial recién concluido representó un cambio radical en formato y duración, generando debate sobre la saturación del calendario futbolístico y los intereses comerciales versus los deportivos.
La crítica más directa llegó cuando Blatter hizo un llamado explícito al cambio en la cúpula del fútbol mundial, en especial, una salida de Infantino. "Ahora le toca a los aficionados, jugadores y asociaciones nacionales recuperar el fútbol y devolverlo a sus raíces bajo un nuevo liderazgo", declaró el exdirigente, quien sugirió que la actual administración se ha alejado de los principios fundamentales del deporte.
Esta postura resulta particularmente irónica considerando que Blatter dejó la FIFA en medio de acusaciones de corrupción y fue sancionado posteriormente.
La relación entre Blatter e Infantino, inicialmente cordial cuando este último fue elegido en 2016, se ha deteriorado con los años. El expresidente suizo ha criticado en múltiples ocasiones las reformas impulsadas por su sucesor, particularmente la ampliación del Mundial a 48 selecciones y la creación de nuevas competiciones.