Músculos grandes y pequeños: la lógica detrás de esta estrategia de entrenamiento
De acuerdo con el sitio web de Menno Henselmans, un exconsultor de negocios reconvertido en entrenador físico, científico y conferencista internacional, especializado en culturismo, hipertrofia muscular y pérdida de grasa, combinar el entrenamiento de un grupo muscular grande con uno pequeño es una estrategia que permite distribuir mejor el esfuerzo y administrar la fatiga durante una sesión de ejercicio.
Esta organización, según la mencionada instancia, busca aprovechar la energía disponible y evitar que el cansancio afecte el rendimiento en los movimientos más exigentes.
Lo habitual es comenzar con los grupos musculares de mayor tamaño, como pecho, espalda y piernas.
Estos ejercicios suelen requerir más fuerza, coordinación y esfuerzo físico, por lo que realizarlos al inicio de la rutina permite trabajar con mayor capacidad antes de acumular fatiga.
Grupos como los bíceps, tríceps y pantorrillas también participan en determinados ejercicios de los músculos grandes, ya sea como apoyo o para estabilizar los movimientos.
Por tal razón, dejarlos para el final permite trabajarlos de manera más específica después de haber intervenido en los ejercicios principales.
Combinar ambos grupos musculares también facilita la organización del volumen de entrenamiento y ayuda a distribuir las cargas durante la semana.
No obstante, expertos apuntan que el progreso físico no depende únicamente del tamaño de los músculos que se trabajan en una misma sesión, sino también de factores como la frecuencia, la intensidad y el volumen total de ejercicio.