Informes de inteligencia de Estados Unidos plantean dudas sobre si Delcy Rodríguez cooperará con Trump, según Reuters
Informes de inteligencia de Estados Unidos han planteado dudas sobre si Delcy Rodríguez, nueva cabeza del régimen venezolano, cooperará con el Gobierno de Donald Trump y si cortará sus lazos con países adversarios de Washington, según informaron a Reuters personas familiarizadas con los reportes.
Funcionarios estadounidenses han dicho públicamente que quieren que Rodríguez rompa relaciones con aliados internacionales cercanos como Irán, China y Rusia, con medidas que incluyan la expulsión de sus diplomáticos y asesores de Venezuela.
Pero Rodríguez, a cuya ceremonia de investidura por la ilegítima Asamblea Nacional tras la captura de Maduro asistieron representantes de esos países a principios de este mes, aún no ha anunciado públicamente ninguna medida en esa dirección.
En este sentido, los informes de inteligencia de Estados Unidos dijeron que no estaba claro si ella está totalmente alineada con la estrategia de Washington para su país, según las fuentes, que no quisieron ser identificadas.
El director de la CIA, John Ratcliffe, viajó el 15 de enero a Caracas, donde conversó con Rodríguez sobre el futuro político del país. Reuters no pudo determinar si esas conversaciones cambiaron la opinión de las agencias de inteligencia.
Washington quiere frenar la influencia de sus enemigos en el hemisferio occidental, incluyendo en Venezuela, donde Trump busca explotar las vastas reservas de petróleo de la nación miembro de la OPEP.
Si Delcy Rodríguez rompiera lazos con los rivales de Estados Unidos, abriría más oportunidades para la inversión de sus empresas en el sector energético de Venezuela.
Pero una eventual falta de influencia sobre Rodríguez podría socavar los esfuerzos de Washington para controlar desde lejos a las cabezas internas del régimen y evitar un papel militar más profundo de Washington.
Cuando se le pidió un comentario, un funcionario de alto rango del Gobierno de Trump, que no quiso ser identificado, dijo que el mandatario "continúa ejerciendo la máxima influencia" sobre los líderes de Venezuela y "espera que esta cooperación continúe".
La CIA había evaluado previamente que los funcionarios leales a Maduro, incluida la propia Rodríguez, estaban mejor posicionados para gobernar el país después de su derrocamiento.
Pero los críticos de la estrategia de Trump en Venezuela han expresado dudas sobre la sensatez de mantener a los leales a Maduro como líderes encargados del país. Las preocupaciones sobre la fiabilidad de Rodríguez estaban presentes antes de la operación militar de inicios de este mes, dijeron dos fuentes.
Para Venezuela, la directriz estadounidense significa abandonar a sus aliados más cercanos fuera de la región. Irán ha ayudado al país a reparar refinerías de petróleo, mientras que China ha tomado petróleo como pago de la deuda.
Rusia, en tanto, ha suministrado armamento, incluidos misiles, al ejército venezolano.
Trump también ha citado a Cuba como otro enemigo de Estados Unidos que quiere que Venezuela abandone. La Habana ha proporcionado seguridad y apoyo de inteligencia mientras recibía petróleo venezolano a bajo precio.
Desde el derrocamiento de Maduro, Rodríguez, cuyos profundos lazos con el sector petrolero son cruciales para mantener la estabilidad del país, ha tomado medidas para mantener el favor de Washington, incluyendo la liberación de algunos presos políticos y la autorización de la venta de 30 a 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos.
Pero en un discurso pronunciado el domingo, Rodríguez dijo que "ya basta de las órdenes de Washington sobre políticos en Venezuela". Aun así, funcionarios estadounidenses también han mantenido llamadas positivas con ella en los últimos días, según dos de las fuentes.
El Gobierno de Trump no ve una alternativa inmediata a trabajar con Rodríguez, dado que la ha respaldado públicamente con mucha firmeza, dijeron dos de las fuentes.
Pero Washington está desarrollando contactos con funcionarios militares y de seguridad de alto rango en caso de que decidan cambiar su enfoque, dijo una fuente informada sobre la política de Venezuela.
Los recientes informes de inteligencia también concluyeron que María Corina Machado no está actualmente en condiciones de dirigir con éxito el país, en parte porque carece de fuertes vínculos con los servicios de seguridad o con el sector petrolero, según las fuentes.
Trump dijo a periodistas la semana pasada que quería a Machado "involucrada" en el liderazgo del país, sin dar detalles.
Una persona familiarizada con las discusiones de Washington con Machado dijo que ella es muy querida por la Casa Blanca y se considera una opción a largo plazo para una posición de liderazgo en Venezuela.
Otra fuente informada sobre la política venezolana sugirió que, por ahora, Machado podría ser considerada para un papel de asesora, pero que no se había tomado ninguna decisión en firme.