Finaliza la evacuación de los viajeros del crucero Hondius tras brote de hantavirus que dejó imágenes no vistas desde la pandemia
El último grupo que será evacuado del crucero Hondius, este lunes, tras sufrir el brote de hantavirus, estará constituido por 22 personas que viajarán en un único vuelo, y no dos, a Países Bajos, anunció la ministra de Sanidad española, Mónica García.
"Finalmente va a ser el vuelo de Países Bajos el que se va a llevar también a los ciudadanos y ciudadanas que van en el vuelo australiano", dijo García a la prensa en el puerto español de Granadilla de Abona, en las islas Canarias, donde se ha llevado a cabo la operación el domingo y el lunes.
Los australianos no pudieron "garantizar la llegada a tiempo" del avión para evacuar a sus pasajeros antes de la hora límite de las 19H00 (18H00 GMT) establecida para el término del dispositivo y la partida del barco, dijo García.
"Se quedarán 32" personas "en el buque, que partirán hacia Países Bajos", concluyó la ministra.
García defendió asimismo la seguridad del dispositivo, después de que aparecieran dos casos entre el casi centenar de pasajeros y tripulantes evacuados el domingo, un estadounidense y una francesa, con síntomas de esta enfermedad contagiosa poco frecuente para la que no hay vacuna.
"No vamos a entrar en ninguna de estas polémicas. El gobierno de España está a lo que está, está a trabajar y está a que este operativo, esta operación, salga bien", respondió.
"Eso es lo que hemos estado desde el primer momento y creo que el mundo nos está mirando y, por cierto, el mundo nos está agradeciendo nuestra labor y agradeciendo las capacidades que tenemos en España para llevarla a cabo", sentenció la ministra.
El Hondius, que inició su peripecia con la salida del crucero de Ushuaia, Argentina, el 1 de abril, recibirá combustible y víveres antes de desembarcar a las últimas personas para su evacuación, que, como ocurrió la víspera, se dirigirán en autobuses al aeropuerto de Tenerife Sur, a 15 minutos, para embarcar en los aviones.
En un breve vídeo publicado el lunes en la página web de Oceanside Expeditions, el capitán del Hondius, Jan Dobrogowski, dio las gracias a su tripulación y a los pasajeros, destacando la "unidad y la fuerza" de todos los que estaban a bordo y elogiando a la tripulación por su "valentía y determinación desinteresada".
"Como capitán del Hondius, mi trabajo es liderar a mi tripulación, cuidar de mis huéspedes y llevar el barco a puerto sano y salvo. Y nuestra responsabilidad no termina ahí", añadió, y expresó su deseo de que todos puedan "volver a casa sanos y salvos y con buena salud".
Tres pasajeros a bordo del Hondius —un matrimonio neerlandés y una mujer alemana— murieron por el hantavirus. El cadáver de la mujer alemana partirá con el barco.
Las repatriaciones se llevan a cabo en avión y por nacionalidades, 23 en total, con estrictas medidas de seguridad para reducir al mínimo el contacto de los ocupantes del Hondius con otras personas.
El domingo salieron aviones a Madrid, para llevar a los españoles que hacen cuarentena en un hospital militar, a Francia, Países Bajos -que se llevó a un pasajero argentino y un tripulante guatemalteco, los dos latinoamericanos del barco-, Canadá, Irlanda, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos.
Según las autoridades sanitarias, los pasajeros han sido clasificados como "contactos de alto riesgo" y deberán cumplir cuarentenas al llegar a destino.
Salvo los estadounidenses, que no serán necesariamente puestos en cuarentena, una decisión que tiene "riesgos", estimó el director general de la OMS.
"Esto no es Covid", justificó Jay Bhattacharya, director interino de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estadounidense, instando a la población a mantener la calma.
El Hondius permanece fondeado sin atracar, a petición de las autoridades regionales canarias, que expresaron su rechazo a la operación por motivos de seguridad sanitaria.