No fue la camiseta de la selección de fútbol de Francia: el detalle deportivo que el presidente Macron tuvo con el papa León XIV en su visita al Vaticano
El papa León XIV y el presidente francés, Emmanuel Macron, mantuvieron el viernes una audiencia privada en el Vaticano en la que abordaron la situación en Oriente Medio y, en un tono más distendido, también hablaron del deporte.
Acompañado por su esposa, Brigitte, el presidente francés fue recibido en el Palacio Apostólico, donde mantuvo una conversación privada con el papa que se prolongó durante una hora, un tiempo muy superior al habitual en una audiencia papal.
Se trató del primer encuentro de Macron con el pontífice, quien sucedió al fallecido papa Francisco en abril del año pasado.
El mandatario francés quería, ante todo, hablar sobre "la resolución de la crisis en Oriente Medio" con el líder de los 1.400 millones de católicos del mundo, dijo a la prensa un portavoz de la oficina de Macron antes del encuentro.
Tanto Macron como el papa han instado al diálogo para poner fin a las ofensivas cruzadas en Oriente Medio y se han distanciado de la retórica del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Tras la reunión, Macron dijo que estaba "muy contento" de haberse reunido con el papa. "Compartimos la misma convicción: ante las fracturas del mundo, actuar por la paz es un deber y una exigencia", escribió en la red social X.
El Vaticano señaló en un comunicado que el papa León XIV habló con el dirigente francés sobre "los conflictos en todo el mundo, y expresó la esperanza de que la convivencia pacífica pueda restablecerse mediante el diálogo y la negociación".
¿Cuál fue el detalle deportivo que el presidente Macron tuvo con el papa León XIV en su visita al Vaticano?
Durante el encuentro entre ambos líderes también hubo momentos de menos tensión: imágenes difundidas por el Vaticano mostraron a Macron entregando al papa una camiseta de la selección francesa de baloncesto firmada por los jugadores.

Pese a que es el fútbol el deporte más popular en Francia y en el que más se ha destacado el país europeo —campeón del Mundial de Rusia 2018 y anteriormente en Francia 1988—, no fue una camiseta de la selección de fútbol la que Macron le dio al papa, probablemente por los intereses deportivos del religioso.
El pontífice de 70 años, nacido en Chicago —y que también tiene nacionalidad peruana— es un gran aficionado al deporte, pero según ha manifestado en otras ocasiones se interesa principalmente por el baloncesto y el béisbol, además de practicar natación y jugar al tenis con regularidad.