“Nuestros líderes no están actuando”: Alexandra Bell advierte sobre el riesgo nuclear y climático
Desde su creación hace casi ocho décadas, este mecanismo ha servido como un termómetro de los riesgos existenciales. En este último informe, la combinación de tensiones geopolíticas, la crisis climática y el avance de tecnologías disruptivas como la Inteligencia Artificial han configurado un escenario sin precedentes.
Según los investigadores, el deterioro ambiental y las altas temperaturas, sumadas a una amenaza nuclear latente, están empujando al planeta hacia un punto de no retorno.
Alexandra Bell, presidente del Boletín y experta en asuntos nucleares, advierte que el reloj es una metáfora cruda de nuestra realidad actual. "Es motivo de preocupación, las amenazas que necesitamos combatir en conjunto están creciendo y se están volviendo más complejas".
La experta subrayó que las amenazas nucleares siguen siendo uno de los principales focos de preocupación, agravadas por el debilitamiento de los acuerdos internacionales entre potencias como Estados Unidos y Rusia.
Desde 2007, el cambio climático se integró como una variable fundamental del riesgo. Bell sostiene que "los cambios en el clima van a incrementar los niveles de conflicto, generando un escenario más amplio que podría incluir el uso de armas nucleares".
Los 85 segundos que nos separan del "fin del mundo" simbolizan que aún hay tiempo para actuar. La tecnología para frenar el cambio climático es cada vez más accesible y los métodos diplomáticos para reducir la tensión nuclear son conocidos por todos.
Sin embargo, para retrasar las manecillas —como ocurrió en el pasado, cuando el reloj llegó a estar a 17 minutos de la medianoche tras la colaboración entre EE. UU. y Rusia— se requiere un cambio de paradigma.
"La trayectoria que estamos emprendiendo no es sostenible. Caminamos hacia una catástrofe, pero podemos revertir el curso. Se necesita interés público y un verdadero liderazgo mundial", aseguró Bell.