La OMS clasifica a ciertos alimentos en la misma categoría de riesgo que los cigarrillos
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recientemente informó la clasificación de bienes consumibles que al igual que el tabaco tiene vínculo con el cáncer y el asbesto.
La clasificación fue una decisión basada en años de investigación y no estuvo ajena solo a la OMS, puesto que fue consensuado por parte de la comunidad científica como el Centro Internacional de investigaciones sobre el Cáncer (CIIC).
Para el CIIC, los productos como el jamón, los panchos y el tocino son parte de un denominado Grupo 1, sin embargo, cabe aclarar que estos alimentos no son un peligro para el consumo ocasional.
No obstante, si existe que una prueba confirmada que al igual que fumar cigarrillo o manipular asbesto, estos productos comparten la misma relación con el desarrollo del cáncer.
Asimismo, en investigaciones epidemiológicas y experimentales se pudo observar que las personas que consumían carnes procesadas presentan un efecto significativamente mayor de tumores malignos en el intestino grueso y recto.
¿Por qué estos alimentos causan cáncer?
Los alimentos no son el problema directamente, la raíz de su amenaza proviene de los procesos industriales a los que se someten para su conservación y sabor.
Prácticas como el curado, la salazón y el ahumado, ampliamente integrados a estos productos cárnicos, generan la formación de compuestos químicos como la nitrosamina, debido a que este tiene la capacidad de alterar el ADN de las células, lo que en algunos casos desencadena procesos cancerígenos.
En ese contexto, el consumo cotidiano de los embutidos causa cáncer colorrectal, puesto que la probabilidad aumenta bajo dietas pobres en fibra y rica en grasas saturadas, lo que afecta el tracto digestivo.
Los análisis realizados por las organizaciones demuestran que el 19% de los que ingieren estas carnes diariamente son más probables a padecer cáncer, a esto se le suma la obesidad y el sedentarismo que potencian un peligro en el sistema digestivo.
Finalmente, la información de la Organización Mundial de la Salud y el Centro Internacional de Investigaciones sobre el cáncer de calificar las carnes procesas como cancerígenas es para que las personas puedan adaptar sus dietas y evitar enfermedades a futuro.