"A ver si me pueden salvar la vida": exprisionero político cubano, quien perdió en la cárcel 44 kilos, al conocer que Embajada de EE. UU. en La Habana evalúa darle visa humanitaria
La embajada de Estados Unidos en Cuba se ha comprometido a revisar el caso de Alexander Díaz Rodríguez, exprisionero político que fue liberado recientemente por el régimen de Díaz-Canel tras sufrir torturas y malos tratos.
La sede diplomática se comprometió a explorar las vías para poder ayudar a quien fue privado de su libertad en 2021 tras manifestarse en contra del régimen.
Díaz tiene la esperanza de poder viajar a Estados Unidos para recibir atención médica y acceso a los medicamentos y ha solicitado permiso humanitario para salir hacia el país norteamericano.
La embajada de EE. UU. en La Habana se puso en contacto con Díaz y confirmó que evaluará los mecanismos para ayudar en el proceso.
El exprisionero político sufre de un cáncer de garganta terminal, hepatitis B y desnutrición tras permanecer durante cinco años preso por el régimen de Díaz-Canel.
“A ver si me pueden salvar la vida”, afirmó el exprisionero al conocer que la Embajada podría darle visa humanitaria.
Este paso abre una posible vía de solución para la supervivencia de Alexander Díaz, mientras crece la alarma internacional sobre la grave situación de los presos políticos en la isla.
Detenido arbitrariamente a los 40 años por participar en las protestas del 11 de julio de 2021, Rodríguez de 45 años pesaba 81 kilos al ingresar a la cárcel y al salir 37 kilos.
En entrevista exclusiva con NTN24, Díaz Rodríguez apareció sin un gramo de grasa corporal, sin varios dientes y con un cáncer terminal de garganta que le dificulta severamente el habla.
"Estoy un poquito flaco, pero vivo", dijo el excarcelado tras ser cuestionado sobre cómo estaba.
El expreso político relató que durante su encierro sufrió maltrato físico y psicológico sistemático.
"Fueron muy duros, muy duros para mí. He pasado unas cuantas cosas con mi convicción de mis principios y mis delitos, varias celdas de castigo, que fueron bastantes, un promedio de 11 o 12 celdas de castigo plantado y mucho maltrato físico y verbalmente", declaró.