El Departamento de Seguridad de EE. UU. se expone a un eventual cierre en los próximos días si no hay un acuerdo entre republicanos y demócratas
El cierre del Departamento de Seguridad Nacional se podría dar en los próximos días si el congreso no se pone de acuerdo con su financiación.
Los demócratas piden restricciones a los oficiales federales de inmigración tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de ICE en Minnesota.
Entretanto, los republicanos consideran, al tiempo, que sus demandas son poco realistas.
Un cierre del Departamento generaría, además, la paralización de trámites migratorios y servicios esenciales vinculados a la seguridad fronteriza.
El Congreso se encuentra negociando la ley de presupuestos para el Departamento de Seguridad Nacional y lo hace por separado porque la pasada semana se llegó a un acuerdo con la Ley de Presupuestos generales para todo el país, pero sin incluir la cartera de Seguridad.
Los demócratas, además, le piden una serie de requisitos al Gobierno federal que detengan la discriminación racial y que los agentes migratorios se puedan identificar.
La Casa Blanca ha flexibilizado el tono e incluso la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha indicado que algunas de estas exigencias podrían ser abordadas por el mandatario.
Y aunque el ICE se ha convertido en la cara más visible del Departamento de Seguridad Nacional, otras áreas relacionadas con seguridad también resultarían afectadas en un eventual cierre.