"En Cuba sería mucho más fácil": experto analiza hipotética incursión en la isla y hace comparación con Venezuela
La captura del dictador Nicolás Maduro el pasado 3 de enero de 2026 representa un golpe crítico para Cuba, afectando su estabilidad energética y política, ya que Venezuela ha sido el principal proveedor de petróleo subsidiado de la isla por más de dos décadas.
Consecuentemente, el exilio cubano ha intensificado su ofensiva política y social desde Miami, Estados Unidos, motivado por lo que consideran el "principio del fin" del régimen.
Los líderes del exilio han celebrado la reciente declaración de emergencia nacional por parte de Trump (medida busca dilatar financieramente al régimen), quien calificó al gobierno de Cuba como una "amenaza inusual y extraordinaria" para la seguridad de EE. UU. No obstante, estos activistas piden más presión con la tiranía de Díaz-Canel.
Sobre este tema, Luis Domínguez, investigador para la Fundación de los Derechos Humanos en Cuba, habló en el programa Club de Prensa Miami de NTN24. “En Cuba sería mucho más fácil (la incursión militar de Estados Unidos para capturar al líder del régimen), Venezuela tenía más inteligencia y aviones militares, a Cuba no le queda ni un avión militar, entonces, sí, se pudiera hacer”, dijo el entrevistado.
Con Marco Rubio a la cabeza de la secretaría de Estado de Estados Unidos, la comunidad cubana en Florida ve como una garantía de que el cambio de régimen en Cuba es una prioridad absoluta para la política exterior de la unión americana.
Algunos sectores del exilio y analistas sugieren que la administración Trump está buscando activamente aliados dentro de la isla para facilitar un cambio de gobierno antes de que termine el año 2026, similar a las estrategias aplicadas recientemente en otros países de la región como Venezuela.
En la actualidad, Cuba se divide entre apagones y represión. La cifra de presos políticos en dicha nación ha alcanzado una marca histórica.
De acuerdo con el más reciente reporte de la ONG Prisoners Defenders, se registran 1.192 prisioneros políticos en Cuba.
Ante este panorama, la respuesta de la dictadura controlada por Díaz-Canel ha sido la criminalización de la disidencia y el despliegue de fuerzas de seguridad para contener los focos de protesta.